
México.- Horas después de anunciar la captura de Nicolás Maduro, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, difundió este sábado la primera fotografía del mandatario venezolano bajo custodia estadounidense, una imagen que rápidamente dio la vuelta al mundo.
De acuerdo con la versión del propio Trump, Maduro fue trasladado inicialmente al USS Iwo Jima, un buque anfibio de asalto desplegado en el Caribe, y posteriormente enviado a Nueva York, donde enfrentará cargos federales relacionados con narcotráfico, armas y narcoterrorismo. En la imagen compartida por el presidente estadounidense, el líder venezolano aparece vendado con una máscara negra opaca, portando auriculares rojos de gran tamaño, lo que especialistas asocian con técnicas de desorientación sensorial, y sosteniendo una botella de agua dentro de lo que parece ser una aeronave militar o de transporte seguro. Viste un conjunto deportivo gris de sudadera y pantalón.
Trump aseguró que durante la operación no se registraron bajas estadounidenses y que los detenidos fueron trasladados bajo estrictas medidas de seguridad. El mandatario también reiteró que, junto con Maduro, fue capturada su esposa, Cilia Flores, como parte de una acción que calificó como “a gran escala”.
Según los detalles revelados por Trump en una entrevista con Fox News y confirmados por la fiscal general Pam Bondi, la operación comenzó en la madrugada del 3 de enero de 2026 e incluyó ataques a instalaciones militares en Caracas, así como reportes de explosiones en zonas estratégicas como Fuerte Tiuna y La Carlota, además de cortes de energía en distintos puntos de la capital venezolana.
Las autoridades estadounidenses señalaron que fuerzas especiales, entre ellas Delta Force, actuaron en coordinación con la DEA, y que la extracción de Maduro y Flores se realizó sin resistencia significativa, presuntamente gracias a labores de inteligencia y apoyo de disidentes venezolanos.
Desde el USS Iwo Jima, la pareja habría sido trasladada a territorio estadounidense para comparecer ante un tribunal federal en el Distrito Sur de Manhattan, donde enfrentan acusaciones pendientes desde 2020 por lavado de dinero, conspiración para importar drogas y narcoterrorismo. La fiscal general Bondi afirmó que ambos “enfrentarán la plena fuerza de la justicia estadounidense”.
Mientras tanto, la difusión de la imagen y las declaraciones de la Casa Blanca han generado reacciones encontradas a nivel internacional, en medio de un clima de incertidumbre sobre las consecuencias políticas y diplomáticas de esta operación.
Con información de Proceso.