
Guanajuato, Guanajuato.- “Es un tabú pensar que alguien no sirve para las matemáticas”, enfatizó la Dra. Claudia Estela Reynoso Alcántara al referir su pasión por la ciencia, misma con la que ha forjado una reconocida trayectoria de más de 20 años en el Departamento de Matemáticas de la Universidad de Guanajuato (UG).
En 2025, la investigadora recibió el Premio a la Investigación “Wenceslao X. López Martín del Campo” por su estudio al respecto de un tipo de ecuaciones diferenciales a través del análisis algebraico, propuesta de la académica a partir de un método poco explorado y de gran novedad a nivel internacional.
“Foliaciones holomorfas en CP^2: métodos efectivos en sus esquemas singulares, foliaciones sin hojas algebraicas y sobre la conjetura del conjunto minimal excepcional” es el nombre de su proyecto, donde también colaboran los investigadores Dominique Cerveau, de la Universidad de Rennes (Francia), y Jorge Mozo Fernández, de la Universidad de Valladolid (España). Además, a partir de las soluciones encontradas, la profesora ha guiado a estudiantes de posgrado en el desarrollo de la programación de algoritmos y clasificaciones.
“Cualquier cosa que se mueva puede visualizarse mediante una ecuación diferencial: cómo se propaga un virus, cómo se mueve un puente con carga vehicular, cómo se mueven los planetas… (…) Los matemáticos analizamos y resolvemos las ecuaciones, describimos sus propiedades. Después, con esa teoría, otras áreas realizan aplicaciones significativas”, explicó la académica sobre la relevancia de su trabajo.
Aunque el estudio de la teoría matemática no requiere un laboratorio, la interacción con investigadores a nivel internacional es fundamental, lo que representa uno de los principales retos en este tipo de investigaciones por falta de financiamientos para la realización de estancias e intercambios académicos.
No obstante, la investigadora ha contado con el apoyo de la Dirección de Apoyo a la Investigación y el Posgrado (DAIP) de la UG y estímulos otorgados por el Consejo Nacional de Humanidades, Ciencias y Tecnologías (Conacyt), ahora Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti), con lo que ha sido posible dar continuidad a su importante estudio.
La curiosidad de una niña y el hallazgo de un camino
Difícil, pero muy satisfactoria es como describe Claudia Reynoso su carrera científica, sobre todo ante los mitos que ensombrecen la participación de la mujer en la ciencia, particularmente en las ciencias teóricas poco visibilizadas.
“Desde niña, me hacía muchas preguntas, no solo científicas, también filosóficas. Estudié en escuelas públicas de Xalapa, donde mis profesores me ponían retos”, recordó destacando el impulso del director de su preparatoria al notar su interés y permitirle participar en clases de licenciatura: “Ahí encontré mi camino”.
“En matemáticas, al estudiar algo, empezamos a hacernos preguntas y planteamos conjeturas, ideas que creemos posibles y buscamos demostrar con argumentos que las sostengan; así obtenemos un teorema. Todo el proceso implica preguntarse constantemente qué pasa si cambiamos algo, si generalizamos o si estudiamos un conjunto más grande de objetos. Siempre se aprende y te das cuenta de cuánto falta por construir”, describió.
La brecha de género en esta ciencia aún es profunda, indicó al rememorar su paso por la Licenciatura en Matemáticas en la Universidad Veracruzana durante la década de 1990, donde solo tuvo una compañera mujer y muy pocas profesoras. Su llegada a la UG ocurrió como estudiante de la Maestría y el Doctorado en Ciencias, hasta su adscripción como profesora en 2004.
“El panorama ha cambiado. Hoy existen más oportunidades, pero todavía hay sesgos y desigualdad. En este Departamento somos alrededor de un tercio las mujeres académicas, pero en otras instituciones la cantidad es menor. Todavía suele haber solo dos mujeres en grupos de más de veinte estudiantes”, indicó.
La Dra. Reynoso reconoce que persisten estereotipos que alejan a las mujeres de las ciencias. “Es necesario llegar a las niñas desde edades tempranas para mostrarles que la ciencia no tiene género; cualquier persona es capaz de estudiar matemáticas si tiene disciplina y aprende el lenguaje con entrenamiento”, enfatizó.
Además de ser una mujer matemática, el gusto por la literatura, el arte, el cine, los idiomas y el yoga son elementos imprescindibles en su vida, mismos que le permiten mantener la concentración en el estudio, así como el equilibrio de la convivencia entre amistades y la socialización del conocimiento en su ejercicio docente: “Ver a mis estudiantes crecer hasta convertirse también en científicas y científicos es muy satisfactorio”, finalizó.
La UG ofrece la Licenciatura en Matemáticas y la Licenciatura en Computación Matemática, programas acreditados por su calidad y relevantes por la alta demanda de especialistas debido al avance tecnológico en la actualidad. El segundo de estos programas incluye una base sólida para programar y desarrollar software teórico, de gran utilidad para el desarrollo de algoritmos, análisis de datos y funcionamiento de la inteligencia artificial, así como motores de búsqueda. Además, se cuenta con posgrados afines en Ciencias, con sede en Guanajuato capital. Información disponible en el siguiente enlace: https://www.ugto.mx/ofertaeducativa.
