Irapuato, Guanajuato.- Hace un par de semanas, el irapuatense se trasladaba a su hogar después de visitar a su pareja y amigos, cuando en el camino cosas extrañas empezaron a suceder.
Ricardo, al vivir cerca, decidió caminar a su casa, aunque cabe destacar que ya era casi la 1 de la madrugada.
“Caminaba por la calle Revolución casi esquina con Colon, todo parecía normal el flujo vehicular era mínimo y no pasaba gente caminando”, mencionó.
La noche era fría, pero Ricardo jamás sintió miedo, el solo caminaba rápido para no sufrir un asalto por la inseguridad que se vive hoy en día.
“Iba pasando una electrónica y de repente escuché cómo intentaron levantar una cortina, pero fue algo que me sorprendió pues lo hicieron con desesperación y muy fuerte, se escuchó estruendoso, yo me espanté, pero pensé que era alguien, revisé debajo de la cortina y no había luz prendida, tenía los candados por afuera, yo no podía ver nada”, explicó.
Después, Ricardo camino un poco más esperando que alguien saliera, pero no sucedió nada, así que decidió acercarse.
“Me arme de valor y me acerque a la cortina, entonces escuche una especie de cadenas, pero muy pesadas arrastrándose por el lugar y fue ahí que mejor corrí a mi casa”, concluyó.