
San Miguel de Allende, Guanajuato.- Para llegar a Cañada de La Virgen se llegaba a una recepción a pie de carretera. En ese pequeño museo había una explicación sobre lo que fue un centro ceremonial prehispánico de origen hñahñu (otomí), con apogeo entre los años 600 y 900 d.C., situado en el Epiclásico mesoamericano.
En febrero de 2011 fue inaugurada como zona arqueológica y desde entonces había que transitar en un microbús varios kilómetros y pasar por un terreno de propiedad privada. El tránsito por ese espacio implicaba una compensación económica a la persona propietaria del terreno.
Finalmente, se llegaba al pie del basamento de pirámide y su juego de pelota y tras un camino de unos 400 metros se llegaba al lugar. Había explicaciones de guías nativos de la zona lo mismo en el camino que en el sitio.

Eso cambió cuando la Secretaría de Cultura del Gobierno de México elaboró el Proyecto de Declaratoria de Causa de Utilidad Pública, mismo que fue publicado, con fecha 24 y 30 de octubre de 2025, en el Diario Oficial de la Federación (DOF) para expropiar con fines de utilidad pública unas 701 hectáreas: el terreno donde se ubica el sitio y por donde pasa el camino para llegar a él.
El 28 de octubre notificaron al expropietario del inmueble la Causa de Utilidad Pública, informándole igualmente del plazo de 15 días hábiles que se le asignaba para manifestar lo que a su derecho conviniera.
Finalizado el plazo, no hubo inconformidad alguna presentada por el expropietario, por lo que se confirmó la Declaratoria de Causa de Utilidad Pública y, el 31 de diciembre de 2025, el Decreto de Expropiación en favor de este Instituto fue publicado en el DOF.
El pasado 22 de enero, autoridades de la Secretaría de Cultura federal y del INAH, con el respaldo de elementos de la Guardia Nacional, tomaron posesión del terreno. Ahí estivo la promotora del hecho: la exsenadora morenista Jesusa Rodríguez, en su calidad de enlace del gobierno federal con las comunidades indígenas.
La Zona de Monumentos Arqueológicos Cañada de la Virgen, la más conocida y visitada de los seis sitios arqueológicos que actualmente están expuestos a visitantes en el estado de Guanajuato, es completamente de propiedad federal. La Secretaría explicó:
“Con esta acción, se recupera un espacio patrimonial para beneficio de la población, al generar mejores condiciones para conocer la historia y los vestigios de los pueblos que habitaron la región, así como para fortalecer la investigación, protección, conservación, restauración y recuperación del sitio arqueológico”. Agregó:
“La medida también contribuye a garantizar el derecho de los pueblos y comunidades indígenas a conservar su patrimonio, tradiciones y lugares sagrados, en concordancia con lo establecido en el artículo 2º de la Constitución, dentro del marco de la salvaguarda de los bienes arqueológicos de la Nación”.
Y como parte de las acciones inmediatas de resguardo, personal del INAH realizó un recorrido técnico en el sitio para evaluar las condiciones del área y definir medidas de operación, entre ellas la señalización y acciones de seguridad orientadas a un manejo y visita ordenados. En estas labores participó la Guardia Nacional, en coordinación con el instituto, para colaborar en el resguardo del patrimonio.
Cañada de la Virgen es un asentamiento prehispánico de origen multiétnico, caracterizado por un trazo ceremonial vinculado a observaciones astronómicas y por un conjunto arquitectónico de gran relevancia. El sitio cuenta con complejos ceremoniales, montículos, plataformas, áreas habitacionales y zonas aún no exploradas en su totalidad, lo que refuerza la importancia de su protección integral.
El punto es que mientras se hacen los ajustes técnicos y jurídicos correspondientes, el sitio está cerrado y no se permiten recorridos turísticos hasta nuevo aviso.
Cañada de la Virgen es uno de los sitios arqueológicos más visitados del estado. Registró más de 4 mil visitantes en 2025.
El presidente municipal de San Miguel de Allende, Mauricio Trejo Pureco, arremetió contra Jesusa Rodríguez por tomar una decisión supuesto nacionalismo y protección a culturas ancestrales, cuando no hubiera sido necesaria la expropiación: la persona propietaria del lugar siempre tuvo la disposición para apoyar la visita al lugar y el cobro por el paso por propiedad privada era para mero mantenimiento. Lo más irónico: se le estaba convenciendo para que donara terreno. Ahora recibirá dinero por él.