
Irapuato, Guanajuato.– A través de un comunicado dirigido a la opinión pública, a la afición del Club Deportivo Irapuato y a la ciudadanía en general, Selomith Ramírez, presidenta del equipo fresero, denunció ser víctima de una serie de ataques violentos y desproporcionados que, aseguró, buscan dañarla y “acabarla públicamente”.
En el documento, Ramírez afirmó que la situación actual dista de tratarse de una legítima campaña informativa relacionada con la aplicación de la justicia, y la calificó como una estrategia de desprestigio que se ha intensificado con el paso del tiempo, generando daños no solo a su persona, sino también al Club Deportivo Irapuato, a su afición y a la propia ciudad.
Señaló que este tipo de ataques reproducen prácticas de violencia y señalamientos graves que afectan a una comunidad que encuentra en el futbol un espacio de convivencia, identidad y unión familiar.
Asimismo, reconoció la labor de los medios de comunicación, pero hizo un llamado a informar con veracidad, responsabilidad y contexto, subrayando la importancia de corroborar los datos antes de su publicación, ya que la difusión de información incompleta o incorrecta provoca confusión y perjuicios a las personas y proyectos involucrados.
En el ámbito legal, la presidenta del club expresó su confianza en que las autoridades actuarán con estricto apego a la ley para esclarecer los hechos y deslindar responsabilidades. De manera paralela, informó que se analizan y preparan acciones legales contra quienes promuevan la campaña de desprestigio en su contra y en perjuicio del proyecto deportivo del Club Deportivo Irapuato.
Ramírez agradeció las muestras de apoyo y cariño recibidas, y sostuvo que no ha cometido delito alguno, reiterando que el Club Deportivo Irapuato es una franquicia afiliada a la Federación Mexicana de Futbol (FMF), que cumple con sus reglamentos y no presenta irregularidades.
Finalmente, aseguró que continuará trabajando de manera incansable por el proyecto deportivo y por la ciudad, enviando un mensaje de resistencia y unidad a la afición fresera, al que cerró con el lema:
“Con Dios y con la Trinca. ¡Aguanten los muchachos de la fresa!”