Luis Ángel un artista de Irapuato que juega con la biología

Cuando la ciencia florece en el lienzo y se convierte en arte

Irapuato, Guanajuato.- El artista Luis Ángel, un joven creador originario de Irapuato que, sin proponérselo, ha comenzado a tender un puente entre dos mundos que históricamente han caminado juntos: la ciencia y el arte.

En la exposición montada en el museo Salvador Almaraz una obra detiene la mirada y obliga a observar con calma. Se trata de Florecer por la mañana, un óleo que retrata lirios amazónicos bañados por la primera luz del día.

El cuadro nació de una experiencia sencilla y poderosa. Una mañana temprana de febrero, cuando el día apenas despertaba, Luis Ángel observó cómo el sol iluminaba los lirios recién florecidos. Algunos botones aún se preparaban para abrirse, otros ya mostraban su plenitud. Esa escena, marcada por la luz, las texturas y los matices, se convirtió en el punto de partida de su obra.

“Solo quería retratar el naturalismo, mi expresión, cómo yo visualicé esa imagen”, explica el artista. No se trata únicamente de copiar la realidad, sino de prestar atención a lo que está presente, a los cambios sutiles de color, a la forma en que la luz transforma un mismo objeto. De ahí el título: Florecer por la mañana, una metáfora tanto de la naturaleza como del propio proceso creativo.

Aunque su obra hoy se exhibe al público, Luis Ángel no se asume como un artista profesional. Su relación con el dibujo y la pintura nació desde la infancia, cuando pasaba horas dibujando a lápiz, guiado únicamente por el gusto. Sin formación académica en artes, su aprendizaje ha sido empírico, explorando técnicas como el bolígrafo, la acuarela, el gis y el óleo, siempre impulsado por la curiosidad y el deseo de aprender más.

Lo que distingue su camino es que, paralelamente, Luis Ángel estudia la licenciatura en Biología. Lejos de ver esto como una contradicción, ha encontrado ahí su mayor fortaleza. La fauna y la flora se han convertido en sus principales musas, llevándolo a participar en talleres de ilustración botánica e ilustración de mamíferos, particularmente de mamíferos voladores como los murciélagos.

Su referente es claro: la tradición de la ilustración científica, impulsada por figuras históricas como Alfredo Dugès, cuyo trabajo fue clave para documentar especies en Guanajuato y en México. Para Luis Ángel, esta disciplina representa un punto de encuentro fascinante, pues exige una precisión que, en muchos casos, supera incluso a la fotografía.

“Primero lo exacto”, señaló. La observación detallada, las características distintivas de una especie, la fidelidad científica. Y después, el siguiente paso: convertir esa exactitud en arte, permitir que el conocimiento se transforme en emoción, en interpretación personal, incluso en abstracción.

Así, su obra no solo busca ser contemplada, sino comprendida. En cada trazo hay ciencia; en cada color, una emoción. Florecer por la mañana no es únicamente un cuadro de lirios, es la manifestación de una vocación doble que empieza a tomar forma: la de un creador que cree que la ciencia también puede sentirse y que el arte también puede explicar el mundo.

En ese cruce de caminos, Luis Ángel no solo ilustra lo que ve, sino lo que entiende y lo que siente. Y quizá ahí, justo ahí, es donde comienza todo punto de partida.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Back to top button
Periódico Notus
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles. Aquí más información