
Guanajuato.- Sandra, “La Patrona” era una de las cabezas del crimen organizado en Guanajuato y estados aledaños hasta que recientemente fue capturada. Ella controlaba la venta y compra de droga y bajo su mando operaban miembros de un grupo delictivo que también está vinculado a homicidios, robo, secuestro y huachicoleo. Tras su detención, entre otras, los homicidios bajaron 65 por ciento y como ella hay muchas mujeres que incursionan en la delincuencia del estado.
Rosa tiene 24 años y ya sabe usar una AR-15, con historial delictivo en sucesos de alto impacto, se encuentra en prisión. Durante un operativo en Dolores Hidalgo, le decomisaron el arma, cartuchos y cargadores mientras se trasladaba en una camioneta. Este equipo es asociado con sicarios de grupos dominantes.
Mientras Candelaria, una mujer de 40 años, destacaba por ser una estratega que coordinaba ataques a elementos de la policía municipal. Su escondite estaba en Santa Rosa de Lima, Villagrán. Para las Fuerzas de Seguridad Pública del Estado, no sólo era un objetivo por su función contra personal de seguridad. Ella se dedicaba también al cobro de piso, extorsión y secuestro, causando terror en los guanajuatenses.
En Guanajuato capital, María Isabel distribuía droga. A sus 29 años, ya cargaba con más de 500 dosis y las proporcionaba en sitios públicos como la plaza principal de la comunidad de San José Cervera. Otra mujer en León exigía pagos a comerciantes para permitirles continuar con sus negocios.

Éstos son sólo algunos ejemplos entre 2025 y 2026 que la Fiscalía del Estado ha documentado como arrestos femeninos, pero la lista de mujeres es larga y revela que su incursión en el crimen organizado es significativa, son mujeres que toman el mando y desempeñan puestos clave.