
Cuerámaro, Guanajuato.- Con el objetivo de reducir los riesgos de inundaciones y evitar pérdidas patrimoniales entre agricultores, el presidente municipal de Cuerámaro, Humberto Hernández, conocido como “Profe Beto”, informó que se trabaja en una estrategia intermunicipal para la limpieza y atención integral del Río Turbio, en coordinación con Abasolo y Pénjamo, así como con los gobiernos estatal y federal.
El alcalde explicó que recientemente sostuvo una reunión con productores del campo, quienes previamente dialogaron con el alcalde de Abasolo y la presidenta municipal de Pénjamo, para finalmente exponer la problemática en Cuerámaro. De estos encuentros surgió la propuesta de sumar esfuerzos entre los tres municipios, al considerar que las acciones aisladas no resuelven de fondo una situación que se repite año con año.
“La idea es que trabajemos juntos para tratar de solucionar la problemática que existe desde hace muchos años. De nada sirve que se limpie en un municipio si en el otro no se hace nada”, señaló Hernández.
El presidente municipal recordó que el año pasado, con el apoyo de la Secretaría del Campo, se realizó limpieza del río mediante el préstamo de maquinaria; sin embargo, persisten obstrucciones y topes aguas abajo, principalmente en Abasolo y Pénjamo, lo que limita los resultados de los trabajos locales.
Actualmente, Cuerámaro tiene identificados al menos cinco puntos de riesgo a lo largo del Río Turbio, considerados delicados ante la temporada de lluvias. Estas zonas han sido detectadas tanto por el municipio como por Protección Civil del Estado durante recorridos de supervisión.
Hernández detalló que se encuentra en espera de una reunión con los presidentes municipales involucrados para definir la problemática específica, estimar recursos y posteriormente gestionar apoyos ante el Gobierno del Estado, particularmente con la Secretaría del Campo, a fin de establecer una intervención conjunta de los tres órdenes de gobierno.
Asimismo, destacó que ya se había acordado el préstamo de maquinaria desde el mes de enero para adelantar trabajos preventivos; no obstante, la llegada de los equipos se encuentra en pausa mientras se define una nueva estrategia regional que permita actuar de manera coordinada y con mayor impacto.
“Cada municipio ha hecho esfuerzos importantes, pero no suficientes. Ahora buscamos que Protección Civil del Estado y los propios campesinos nos indiquen con precisión dónde está el problema que debemos atacar para dar una solución real”, concluyó el edil.