
Un nuevo cometa podría convertirse en uno de los eventos astronómicos más llamativos de 2026. Se trata del C/2026 A1, también llamado MAPS, que se acerca al interior del Sistema Solar y cuyo comportamiento genera expectativa entre especialistas.
El objeto fue detectado el 13 de enero de 2026 por astrónomos aficionados mediante telescopios robotizados instalados en Chile. Posteriormente, el Minor Planet Center confirmó su naturaleza cometaria y le asignó su nombre oficial.
Este cometa pertenece al grupo conocido como “rozadores solares”, caracterizados por seguir trayectorias muy alargadas que los llevan a pasar extremadamente cerca del Sol. Se prevé que su punto más cercano a la estrella ocurra entre el 4 y 5 de abril de 2026, cuando cruzará a unos 170 mil kilómetros de la superficie solar.
Durante ese momento, el cometa viajará a velocidades superiores a los 3.2 millones de kilómetros por hora y enfrentará temperaturas y fuerzas gravitacionales capaces de fragmentar su núcleo. Especialistas señalan que su supervivencia determinará si podrá convertirse en un fenómeno visible desde la Tierra.
Modelos astronómicos indican que, si resiste el paso cercano al Sol, podría alcanzar un brillo notable que permitiría observarlo incluso a simple vista en condiciones favorables. Sin embargo, también existe la posibilidad de que se desintegre antes de mostrar su máximo esplendor.
Los expertos destacan que este tipo de cometas permite estudiar materiales primitivos formados hace más de 4 mil 600 millones de años, lo que ofrece información relevante sobre el origen del Sistema Solar.
Se prevé que durante marzo el cometa solo sea visible con telescopios, mientras que después de su acercamiento al Sol podría reaparecer entre el 6 y el 15 de abril en el cielo matutino, principalmente en el hemisferio sur.
