
Guanajuato, Guanajuato.- Sólo bastaron 24 horas para que MORENA Guanajuato pudiera recibir al diputado del PAN, Salvador Tovar, en sus filas, una práctica de la que supuestamente se quejan tanto y que resulta “habitual”.
El llamado prianismo del que dice Morena estar en contra, al parecer es exactamente lo que hacen al agregar a panistas y priístas a su movimiento, que en apariencia dice ser diferente, pero en la realidad podría decirse que es peor.
La llegada de Xava Tovar como el se dice en redes sociales, fue un mero trámite administrativo que bastó la aceptación y al parecer sumisión de los morenistas que pudieron no estar de acuerdo.
Xava Tovar es una muestra demasiado evidente de lo que hay en Morena y que sus quejas, gritos, quejas contra la oposición presuntamente es solamente en palabra, porque en la realidad el panismo y el priismo , “son ellos”.
El diputado de “sangre azul” Salvador Tovar originario de Silao, en tribuna pidió a los morenistas que se fijen en su perfil, luego de que renunció a ser parte del Partido Acción Nacional PAN, en el estado.
El ahora ex panista que según la propia dirigencia estatal nunca fue militante, pidió abiertamente en el Congreso de Guanajuato que lo tomen en cuenta para ser parte de ellos, es decir, de la llamada Cuarta Transformación.
Hay que señalar que Salvador Tovar también había sido diputado federal por el PAN, cuando asumió el cargo como suplente de Jorge Romero acusado de un delito sexual en contra de la que ahora es regidora de Movimiento Ciudadano, en Irapuato.
El legislador dijo que quiere un papel más activo, dónde según él tenga participación, es decir, que “ahora sí trabaje” cuando se supone que dependía de él hacerse notar por sus actividades.
Hay que señalar los diputados de Morena, mencionaron no estar de acuerdo, pues se supone que ese tipo de prácticas y especialmente de que un panista llegue a la 4T no es bien visto por los izquierdistas.
Salvador Tovar, dijo que si salida es porque no ha estado de acuerdo con algunos hechos como los que han pasado en Silao, donde la alcaldesa Melani Murillo ha sido severamente cuestionada por el gasto en semáforos, entre otros