
Guanajuato
Con pintas en templos, vidrios rotos, aventones, quema de fachadas en bancos, escuelas y el desalojo de una diputada de MORENA en Celaya fueron parte de los acontecimientos en el que miles de mujeres desfilaron para manifestar y conmemorar el día Internacional de la Mujer, en las principales ciudades de Guanajuato.
Con el lema “no estamos solas”, “camino con mi hija”, “mujeres libres de violencia”, entre otros; en Irapuato, Celaya, León, Silao, Salamanca y Guanajuato capital, fueron los principales puntos en los que se desarrollaron las manifestaciones para conmemorar el Día Internacional de la Mujer.

En León, desde el Arco de la Calzada, mujeres feministas salieron a caminar hasta la presidencia municipal, en su caminó las manifestantes le prendieron fuego a las puertas de la presidencia municipal e hicieron destrozos en varias paradas del transporte público, de las llamadas Oruga.
Por su parte, ciudadanos leoneses unidos protegieron la catedral de la marcha por el 8 de marzo, con el objetivo de preservar su belleza y evitar daños.
En Irapuato, la marcha comenzó desde el parque Irekua hasta la presidencia municipal, haciendo pintas en templos antiguos y quemando la puerta de la presidencia municipal, exigiendo respeto a los derechos que tienen las mujeres y cese a la violencia.
Durante el recorrido, el contingente avanzó por la avenida Guerrero resonando los gritos a lo largo de la vialidad mientras portaban pancartas y fotografías de víctimas de violencia.

En Celaya la marcha salió de la Alameda hasta la presidencia municipal y ahí corrieron a la Diputada de MORENA, Edith Moreno, con el grito de ¡Fuera! ¡Está marcha no es Política! y pidieron que se retirara; esta a su vez dijo que tenía más de 10 años participando en la marcha y estaba en desacuerdo.
Daniel Nieto, Secretario del Ayuntamiento de Celaya y esposo de la diputada Edith Moreno, se pronunció sobre lo vivido en la Marcha por el Día de la Mujer y dijo que fue un acto de violencia.

“Quienes hoy hablan de derechos no pueden al mismo tiempo excluir, agredir o callar a otras mujeres. Esa contradicción lastima la causa.
Repruebo cualquier forma de violencia. La lucha por los derechos de las mujeres debe ser un espacio de respeto, no de exclusión.
Más aún cuando se trata de mujeres que durante años han trabajado y luchado por los derechos de las mujeres desde distintos espacios”, dijo el funcionario morenista.




