
San Miguel de Allende, Guanajuato.- San Miguel de Allende registró una ocupación hotelera del 99.8%, más de 200 mil visitantes estimados y una derrama económica calculada entre 450 y 500 millones de pesos durante el puente vacacional de Día de Muertos, de acuerdo con cifras preliminares presentadas por el presidente municipal, Mauricio Trejo.
Durante el periodo del 30 de octubre al 2 de noviembre, los alojamientos de plataformas como Airbnb también reportaron una ocupación del 100%, según los datos compartidos por el Alcalde.
Trejo señaló que el crecimiento turístico de San Miguel de Allende no depende únicamente de la promoción, sino también de conservar las costumbres, mantener los espacios públicos en buenas condiciones y ofrecer servicios que respondan a las necesidades de habitantes y visitantes.

«Las tradiciones son importantísimas porque son las que te ayudan a crear identidad», expresó al explicar uno de los principios que han guiado su visión de desarrollo turístico.
Desde 2013, durante su primera administración, Trejo impulsó el Festival de la Calaca como una propuesta para fortalecer las celebraciones de Día de Muertos e integrar distintas expresiones culturales, respetando las costumbres sanmiguelenses.
Más de una década después, esa visión continúa vinculando la conservación cultural con la llegada de visitantes y el movimiento económico que generan el hospedaje, la gastronomía, el comercio y los servicios.
San Miguel busca atraer turismo internacional

A la oferta cultural se suma la búsqueda de nuevos mercados internacionales. El Alcalde destacó la creciente presencia de visitantes de Colombia, Japón y otras regiones asiáticas, como parte de los esfuerzos por ampliar la proyección turística del destino.
«Le apostamos nosotros a más calidad de turismo que a la cantidad de turismo y no estoy hablando desde un punto de vista clasista», señaló Trejo, al explicar que el objetivo es atraer personas que valoren la arquitectura, la cultura, las tradiciones y el cuidado de la ciudad.
Esta visión responde también a las características de San Miguel como ciudad Patrimonio Mundial, donde el crecimiento turístico debe acompañarse de la conservación arquitectónica, la seguridad y la calidad de los servicios públicos.

El Gobierno Municipal busca mantener esa combinación para fortalecer la economía local, ampliar el alcance internacional del destino y preservar el patrimonio que le ha dado reconocimiento.
El reto de San Miguel no es solamente atraer más visitantes, sino lograr que el turismo genere desarrollo sin perder aquello que hace única a la ciudad.


