
Guanajuato, Guanajuato.- Alejandro Navarro, expresidente municipal de Guanajuato, movió los hilos de espacios de comunicación y respondió al diputado Juan Carlos Romero Hicks: si el Partido Acción Nacional (PAN) determina que haya candidato hombre para la capital del estado, “me voy a apuntar y si me apunto es porque voy a ganar”.
Y, eso sí, “con todo respeto”, le respondió al legislador, quien dijo que, si Navarro no se registró como “defensor de la patria, la familia y la libertad” no podría ser candidato: “si en el partido le dijeron que yo no voy a ser, que me diga, pero le hago un llamado a que se mida en sus declaraciones porque ni es el presidente del partido ni estatal ni nacional”.
Y ya entrado en declaraciones de choque, afirmó que el diputado “se excede en sus funciones” y que no respeta “a las dos grandes panistas como son Juanita de la Cruz y Libia Dennise, la primera panista de Guanajuato”.
Y fue todavía más rudo al afirmar que a Juan Carlos Romero Hicks “no le queda” hablar de ética, de prudencia, de tolerancia, de verse al espejo pues tan sólo que recuerde cómo fue que fue designado candidato a gobernador, durante la contienda interna en la que competía con Eliseo Martínez (al que Navarro apoyaba) y Alfredo Ling Altamirano y que fue candidato gracias a que Juan Manuel Oliva, entonces dirigente estatal panista, “hizo una serie de movimientos”.
También lo acusó de haber apoyado a Luis Ernesto Ayala por encima de Oliva y de Javier Usabiaga, “quienes buscaban la candidatura a gobernador”. Según Navarro, eso dividió la elección y favoreció a Oliva, “cuando el que tenía toda la ventaja era don Javier Usabiaga”.
También hizo referencia al proceso interno para designar candidato a la alcaldía capitalina en la que contendió contra Ruth Lugo y Margarita Arenas; pero se pidió anular la elección interna porque Margarita en ese entonces era delegada de la Secretaría de Educación, Ruth impugna y el Tribunal Federal Electoral le da la razón “y yo salgo candidato en el 2012”.
Romero Hicks vs Navarro: dos modelos de panismo y sólo uno sobrevivirá
Por el momento, uno y otro están tirándose, ante un clan que cree ir a la segura: si la candidatura es para mujer, sería Samantha, aunque las encuestas cuestionan su aceptación pública, por lo que la propuesta es relevarla… y el relevo sería su esposo.


