
Irapuato, Guanajuato.- Con el propósito de avanzar hacia un sistema educativo más inclusivo, que reconozca las distintas formas de aprender y responda a las necesidades de las y los estudiantes neurodivergentes, la Comisión de Educación, Ciencia y Tecnología y Cultura del Congreso del Estado de Guanajuato llevó a cabo el segundo foro del ciclo “Neurodivergencia: Donde todas las mentes aprenden”, en las instalaciones del Instituto Irapuato.
El encuentro forma parte del proceso de análisis de una iniciativa de reforma a la Ley de Educación para el Estado de Guanajuato, que busca fortalecer el reconocimiento de la neurodivergencia y promover condiciones que garanticen el acceso, la permanencia y el desarrollo educativo de todas las personas, mediante estrategias de enseñanza acordes con sus necesidades.
Experiencias y desafíos para una inclusión efectiva
En el foro, Gisela Payán Cota, Maricela Luna Gutiérrez y María Valeria Carrillo Díaz compartieron experiencias y reflexiones sobre los desafíos que enfrentan las personas neurodivergentes y sus familias, particularmente en el ámbito educativo.
Las ponentes coincidieron en que la inclusión va más allá de garantizar el ingreso a las escuelas, pues también implica generar condiciones para el aprendizaje, la convivencia y el desarrollo integral. Para ello, señalaron la importancia de contar, de acuerdo con las necesidades de cada persona, con acompañamiento especializado, apoyos pedagógicos, atención terapéutica y adecuaciones que consideren las particularidades sensoriales.
A través de diversos ejemplos, expusieron cómo la falta de comprensión y adaptación de los entornos escolares puede generar barreras que dificultan la participación y el desarrollo de las y los estudiantes.
También abordaron las dificultades que enfrentan las familias ante el desconocimiento sobre el autismo y otras condiciones del neurodesarrollo, así como los prejuicios que llevan a interpretar determinadas manifestaciones como problemas de conducta, sin considerar las necesidades particulares de cada persona.
Advirtieron que los elevados costos de la atención especializada y la saturación de los servicios públicos representan obstáculos adicionales para numerosas familias, por lo que insistieron en la necesidad de traducir el compromiso con la inclusión en políticas públicas, herramientas y apoyos concretos.
Finalmente, coincidieron en la importancia de derribar mitos y estigmas relacionados con la neurodivergencia, sin idealizarla ni minimizar los desafíos que puede implicar, y de avanzar hacia entornos educativos que respeten las diferencias y ofrezcan oportunidades de aprendizaje y desarrollo para todas las personas.
El rector del Instituto Irapuato, Eduardo Cortés Navarro, resaltó la importancia de construir comunidades educativas incluyentes, donde todas las personas tengan oportunidades para aprender, desarrollarse y alcanzar su máximo potencial.
Señaló que hablar de neurodivergencia implica reconocer y valorar las distintas maneras de pensar, aprender, procesar la información y comunicarse, como expresiones de la diversidad humana.
Enfatizó que la inclusión debe trascender los discursos, las disposiciones normativas y las buenas intenciones para convertirse en acciones concretas, como la capacitación y el acompañamiento docente, la identificación de necesidades de apoyo, la implementación de ajustes razonables, el uso de materiales accesibles y la adopción de estrategias pedagógicas flexibles.
Asimismo, reconoció la labor de las y los docentes para identificar capacidades, atender necesidades y contribuir a eliminar prejuicios. No obstante, puntualizó que esta responsabilidad debe ser compartida, mediante la disponibilidad de recursos, equipos interdisciplinarios y el respaldo de las autoridades e instituciones educativas.
El siguiente foro del ciclo “Neurodivergencia: Donde todas las mentes aprenden” se llevará a cabo el próximo 10 de noviembre, a las 11:00 horas, en el municipio de Celaya.
En el encuentro participaron la diputada Maribel Aguilar González y el diputado Antonio Chaurand Sorzano, así como Eduardo Cortés Navarro, rector del Instituto Irapuato, y Araceli Ortiz de la Cruz, directora general de Licenciaturas de dicha institución.

