
Guanajuato, Guanajuato.- Música, teatro y gastronomía de Guanajuato destacaron en la vigésima edición del Festival de Tradiciones de Vida y Muerte de Xcaret, donde el estado llevó su riqueza histórica, artesanal y artística en su calidad de estado invitado.
Al festival acudió una delegación de 127 artistas guanajuatenses que ofrecieron 78 funciones del 30 de octubre al 2 de noviembre. La gobernadora Libia Dennise García Muñoz Ledo acudió al festival para agradecer el gesto de la invitación y resaltar las características de la cultura guanajuatense.
Destacó la inauguración de un tapete monumental de arte efímero de 18 metros de largo, elaborado por los maestros alfombristas de Uriangato en las instalaciones del Hotel Xcaret Arte.
Se diseñaron altares e instalaciones inspiradas en los históricos túneles de Guanajuato y en el pasado prehispánico de la cultura Chupícuaro.
La presencia universitaria estuvo a cargo de su Estudiantina, su Ballet Folklórico y su Teatro con los Entremeses Cervantinos.
También participó la Compañía de Danza Experimental Lola Lince y hubo representaciones de la Danza del Torito. Estuvo presente el huapango arribeño de la Sierra Gorda (con agrupaciones como Las Palomitas Serranas)
Se rindió un homenaje monumental al maestro artesano Don Shinda y se impartieron talleres interactivos de cartonería, elaboración de juguetes tradicionales (“Lupitas”) y cera escamada.

Al Xcaret acudieron cocineras tradicionales de municipios como Ocampo, Manuel Doblado y Comonfort, que deleitaron al público con platillos típicos como la tortilla ceremonial y el Pan de Ánimas de Acámbaro.
El pabellón comercial albergó una amplia variedad de productos bajo el sello Marca Guanajuato, que incluyó desde artesanías tradicionales hasta cerámica mayólica fina de Gorky González
Lo que más impactó
La construcción de una réplica del Callejón del Beso de la ciudad de Guanajuato generó una especial curiosidad. De igual manera sobresalió el montaje de un altar de muertos dedicado a José Alfredo Jiménez.
El Ballet Folklórico de la Universidad de Guanajuato impresionó a la concurrencia al mostrar música de la entidad como el Son o Jarabe Gatuno, que mostró el traje típico oficial del estado (chinaco y galereña) y la música propia, de herencia virreinal.
El sonido del huapango arribeño de la Sierra Gorda guanajuatense impresionó con Las Palomitas Serranas, agrupación integrada por Tulia, Patricia, Julieta y Gregory, quienes conquistaron al público con la fuerza de sus voces, sus instrumentos y el orgullo de sus raíces.
Originarias de la comunidad de Palomas, en Xichú, las Palomitas Serranas son reconocidas como la primera agrupación femenil de huapango arribeño, una expresión musical representativa del noreste de Guanajuato. A través del violín, la jarana y la quinta huapanguera, preservan y difunden una tradición que acompaña la vida, las celebraciones y también la memoria de sus comunidades.

Durante su participación en Xcaret, se presentaron tanto en el Kiosco como en la Explanada, llevando sus versos, sones y melodías a distintos espacios del parque. En cada encuentro compartieron con los asistentes la dicha de ser de Xichú, la identidad de la Sierra Gorda y una tradición que se transmite de generación en generación.
Su música despertó la curiosidad y el asombro de visitantes que encontraron en el huapango arribeño una expresión sonora distinta, llena de fuerza, sentimiento y autenticidad. Con su carisma y entrega, las artistas demostraron que la música tradicional de Guanajuato tiene mucho que contar y que sus raíces pueden resonar en escenarios de cualquier parte del mundo.
Así, Las Palomitas Serranas representan la voz de una región y de sus comunidades, llevando el orgullo guanajuatense a esta celebración que reúne las tradiciones de México.
Datos del Festival
Se celebra de forma oficial del 30 de octubre al 2 de noviembre.
El magno concierto de este año estuvo a cargo de Pandora y Flans con su Inesperado Tour, el cual se llevó a cabo la noche del 31 de octubre en el icónico foro del Gran Tlachco.
En este Festival, el parque se llena de misticismo con la instalación de cerca de 40 altares tradicionales decorados con flores de cempasúchil, veladoras y ofrendas elaboradas por comunidades mayas de Quintana Roo y del estado invitado.
Un festín para los sentidos que incluye platillos tradicionales de la región de la Península de Yucatán y ahora antojitos típicos de Guanajuato, acompañados por el clásico pan de muerto y chocolate artesanal.
Un espacio totalmente dedicado a las infancias y familias, con obras de teatro interactivo, cuentacuentos, leyendas y talleres creativos.
Se realizaron foros simultáneos a lo largo de todo el parque con puestas en escena teatrales, danza contemporánea y folclórica.



