
Guanajuato, Guanajuato.- Se espera que para fines de este año quede reparado el Camino Antiguo de Marfil. Es una obra de 3.5 millones de pesos, autorizados a principios de octubre y con trabajos iniciados una semana después.
Se trata del tercer derrumbe en esta zona en los últimos años. Durante poco más de un año, el histórico camino había permanecido intransitable en una de sus secciones debido al más reciente, causado por la fuerza del Río Guanajuato durante la temporada de lluvia, en julio de 2025.

La asociación Guardianes del Camino Antiguo de Marfil supervisa en su carácter ciudadano la obra de reconstrucción, en la que participan la dirección general de Obra Pública y el Sistema Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Guanajuato (SIMAPAG).
Los recursos fueron autorizados por Gobierno del Estado en agosto pasado y posteriormente el Ayuntamiento aprobó la transferencia del dinero para reparar este camino que diario es utilizado por cientos de personas para hacer ejercicio, además de ser uno de los accesos originales de la ciudad que forma parte del patrimonio histórico guanajuatense.

Historia de derrumbes
El Camino Antiguo a Marfil en Guanajuato ha sufrido varios derrumbes y deslaves a lo largo de los años debido a las lluvias y el reblandecimiento de la tierra en su histórico muro de contención:
1 de septiembre de 2021: Se registró un importante desgaje y colapso de una sección del muro y la vialidad tras fuertes lluvias en la capital.
18 de agosto de 2022: Un nuevo deslave afectó otra parte de la barda de contención original que conecta con el río, ampliando el socavón preexistente.
Julio de 2025: El socavón en la zona se agravó y consumió todo el ancho de la vía, manteniéndose sin paso vehicular y ya en etapa de reparaciones.
Este camino comunicaba en la época colonial a las haciendas de beneficio de Marfil con la ciudad de Guanajuato. Durante el porfiriato tuvo una ruta de tranvía jalado por mulas para comunicar ambas localidades.
Con la construcción del ferrocarril y luego con la nueva carretera pavimentada y posteriormente con la construcción de las llamadas “Curvas peligrosas”, así como la urbanización del río Guanajuato en la zona histórica de la ciudad, el camino quedó sólo como referente histórico, usado para caminatas.


