
Irapuato, Guanajuato.- El 5 de febrero de 2014, Kimberli Alisse Torres Rodríguez, de dos años y tres meses de edad, fue vista por última vez en Irapuato, Guanajuato, en compañía de sus padres, Ana Lidia Rodríguez Vázquez y Luis Roberto Torres Romero. Desde ese día, no se ha vuelto a conocer información pública sobre su paradero.
Un día después, el 6 de febrero de 2014, los padres de la menor fueron localizados sin vida al interior de un vehículo. Tras estos hechos, las autoridades estatales activaron una Alerta Amber, la cual posteriormente fue ampliada a nivel nacional, al considerar la posibilidad de que la menor hubiera sido trasladada fuera de la entidad.
En comunicados emitidos en ese año, la entonces Procuraduría de Justicia del Estado de Guanajuato informó que no se contaba con datos fidedignos sobre quién podría tener a la menor, y que se realizaron investigaciones tanto a familiares maternos como paternos, así como la verificación de reportes anónimos, sin resultados positivos.
Autoridades estatales señalaron también que la desaparición de Kimberli podría estar relacionada con el homicidio de sus padres, por lo que el caso fue abordado como una investigación vinculada. En noviembre de 2014, el entonces procurador Carlos Zamarripa Aguirre declaró que la búsqueda continuaba activa, que la Alerta Amber seguía vigente y que se mantenía la expectativa de localizar a la menor con vida, aunque no se detallaron avances concretos.

A más de 11 años de los hechos, no existe un comunicado oficial que informe la localización de Kimberly, ni se ha anunciado públicamente el cierre del caso. La Alerta Amber no ha sido desactivada por localización, de acuerdo con los registros disponibles.
En años posteriores, familiares de la menor, entre ellos una tía identificada como María Rodríguez, han reiterado en entrevistas con medios locales que la búsqueda continúa, y han solicitado apoyo ciudadano para obtener cualquier información que permita conocer el paradero de la niña. Estas declaraciones han sido difundidas como parte de llamados públicos, sin que exista, hasta ahora, una respuesta oficial que dé cuenta de un avance concluyente.
De acuerdo con la cronología del caso, Kimberli Alisse tendría actualmente 14 años de edad. Su desaparición permanece registrada como un caso activo en los sistemas de búsqueda de personas y es considerada una de las alertas más antiguas sin resolución pública en Guanajuato.