
Guanajuato, Guanajuato.- Nunca tuvo una caricia, por eso respondió con gruñidos y dentelladas cuando la bañaron. Ha sido todo un reto atender a la perrita que es madre de los 8 cachorritos rescatados de un incendio de pastizal hace dos semanas.
Mientras sus cachorros se recuperan y juegan y el que tuvo quemaduras graves comienza también a tener menos dolor y ser juguetón. La madre es atendida.
La Fundación Corazón Animal de Guanajuato informó que la perrita fue ingresada a una clínica veterinaria, donde le detectaron que presenta problemas de mastitis y posiblemente requerirá cirugía.
Añaden que es una perrita que en su vida nunca tuvo una caricia y que el comportamiento feral es notorio. Apelan a que haya apoyo para ella.
Es una perrita que duró años viviendo en situación de calle, trayendo camadas sin control y sufriendo, destaca la información:
“Ayer recibió atención médica, tuvo un rico baño para quitarle pulgas y garrapatas, además de que empezó su expediente médico para tratar sus mamas”, informaron. Los cacharros, al ver su madre, han mejorado notoriamente su estado de ánimo.
El caso de esta perrita muestra lo que sucede en la zona donde se registró el incendio. Es un área en donde han localizado por lo menos a unos diez perros más. Hay varias perritas embarazadas y su comportamiento des agresivo: se han vuelto ferales y constituyen un riesgo para las personas que viven en la zona.
Y así existen otros espacios en zonas como La Trinidad, El Edén, Las Teresas y otras.
Lo contrastante es que los animalitos deben ser rescatados, pues si se les captura y lleva a control animal, podrían ser sacrificados.
