
Guanajuato, Guanajuato.- En una propuesta escénica que fusiona cine, ópera y música sinfónica, se presentó La bella y la bestia (1946), la emblemática obra cinematográfica de Jean Cocteau, acompañada por la interpretación en vivo de la partitura compuesta por Philip Glass. El espectáculo, estrenado por primera vez en México en el marco del 54º Festival Internacional Cervantino (FIC), contó con la participación de la Orquesta Sinfónica de la Universidad de Guanajuato (OSUG).
La Explanada de la Alhóndiga de Granaditas fue el escenario donde el público pudo disfrutar de esta singular experiencia bajo la dirección del Mtro. Juan Carlos Lomónaco, director artístico de la OSUG, junto con las destacadas voces de la mezzosoprano Gabriela Flores, en el papel de Bella, y el barítono Enrique Ángeles, como la Bestia.
“Me pareció una experiencia muy interesante y fascinante. La música, la orquesta y la manera en que se presentó el espectáculo realmente me sorprendieron. Fue algo nuevo para mí y, sin duda, muy especial; escuchar a la orquesta sinfónica en este formato resultó una experiencia mágica”, compartió Daniela Bedoya, asistente al espectáculo.
En una noche marcada por una tenue lluvia, las y los asistentes se sumergieron en una atmósfera envolvente que conjugó imagen, música y dramatización, en uno de los eventos internacionales más esperados de esta edición del Cervantino, con la participación de talento universitario.
La velada también dejó una grata impresión en Ian Decena, quien calificó la presentación como una experiencia espectacular: “Me parece una experiencia espectacular. Sin duda, ha sido uno de mis eventos favoritos de todo el Cervantino. Nunca había tenido la oportunidad de escuchar a la OSUG en vivo y quedé sumamente fascinado y encantado con su interpretación. Espero poder volver a verlos muy pronto”.

La producción cine-ópera reunió además en escena a Gabriela Thierry, Daniela Rico, Jesús Ibarra, Daniel Cerón, Emilio Carsi y Christian Gohmer, quienes contribuyeron a dar vida a esta propuesta multidisciplinaria que acercó al público a una nueva forma de experimentar un clásico.

