
Irapuato, Guanajuato.- Conocida en todo el país como la capital de la fresa, Irapuato se consolida como punto de encuentro del corredor industrial del Bajío. El municipio fresero está a pocos minutos del Aeropuerto Internacional del Bajío y conectada con León, Guanajuato capital, Salamanca y Celaya, lo que le da una ventaja natural para recibir viajeros de negocios, congresos y eventos.
Ciudad de negocios

La ciudad cuenta con un Centro de Convenciones y con el Inforum, que con espacios para exposiciones, foros y reuniones empresariales. La oferta hotelera incluye cadenas nacionales e internacionales con salas de juntas, desayuno incluido y fácil acceso a los parques industriales. En 2026, Irapuato participó en la edición 50 del Tianguis Turístico, en Acapulco, donde se reunió con operadores internacionales para atraer más visitantes e inversión.
Irapuato cultural

Irapuato también se disfruta después del trabajo, para septiembre, el área de Turismo Municipal y el Instituto de Cultura y Turismo organizaron una agenda con teatro, conciertos, cine, danza, exposiciones y actividades gastronómicas en el Teatro de la Ciudad, el Museo Salvador Almaraz y la Casa de la Cultura.

Los martes y jueves, de 11:00 a 12:00 horas, los Recorridos Culturales Extramuros “La ciudad que nos habita” parten de la Plaza del Artista para mostrar la historia de la ciudad desde otra perspectiva, durante septiembre y octubre.
Diversión para toda la familia
Quienes viajan con niños tienen opciones como el zoológico Zooira, el Centro de Educación Ambiental, Parque Irekua o mega parque. Cada año, en la segunda quincena de marzo, la Feria de las Fresas atrae a miles de visitantes con espectáculos, gastronomía y el fruto que le dio fama a la ciudad.
Talento que viaja al mundo
La identidad irapuatense también sale de sus fronteras: el Ballet Folclórico de Irapuato y el Mariachi Irapuato representarán a México en el Festival del Folklore Boquete 2026, en Panamá.
Por su conectividad, servicios y vida cultural, Irapuato es una sede ideal para cerrar un trato de negocios por la mañana y terminar el día con unas fresas con crema en el centro histórico.


