
Guanajuato, Guanajuato.- La directora de Obra Pública, Maura Rangel declaró que sí hubo estudio para la colocación y funcionamiento de los semáforos colocados en la capital, principalmente en la zona sur. La regidora Fernanda Arellano y el secretario de Obra Pública estatal, Juan Pablo Pérez, dicen que no.
Los semáforos siguen generando rechazo ciudadano y hacen reiterar la observación de que los 58 millones que se asignaron para instalarlos no se justifican.
Juan Pablo Pérez, cuestionado por reporteros, afirmó que su dependencia nunca recibió el estudio, pues varios cruces son de jurisdicción estatal y la instancia a su cargo debe avalarlos.
Se trata de los cruces de Euquerio Guerrero y acceso a Mineral de la Hacienda y Cúpulas y el de carretera a Puentecilas con vialidad Emma Godoy.
Tras la declaración del funcionario estatal, Maura Rangel declaró que sí se entregó el estudio y que Juan Pablo Pérez se refiere a observaciones propias de la etapa de puesta en operación.

Afirmó que la documentación correspondiente fue entregada formalmente al gobierno estatal y desde hace aproximadamente 15 días se enviaron oficios que fueron respondidos la semana pasada en los que se hacen recomendaciones para hacer ajustes técnicos. Aseveró que en la avenida Santa Fe la sincronización de los semáforos se encuentra en alrededor del 95 ciento de efectividad y que los ajustes actuales se concentran en horarios de mayor carga vehicular.
Informó sobre los cambios hechos para mejorar la circulación en el cruce de Santa Fe con el acceso a Cervera, en la zona de la Fiscalía General del Estado: cancelación de una vuelta izquierda en el crucero previo a la Fiscalía, en sentido desde la autopista, así como la atención pendiente en algunos tramos de pavimento que aún generan detenciones.
Dijo que faltan recursos para concluir la instalación y operación de semáforos en puntos estratégicos como la salida a Juventino Rosas y el semáforo peatonal, los cuales forman parte del mismo esquema de movilidad.
Un detalle que no aclaró la funcionaria es el hecho de que en cruces como el que está enfrente de la nueva clínica del Instituto Mexicano del Seguro Social y el de la Fiscalía los semáforos están sobre banquetas que originalmente eran angostas y ahora obligan a transeúntes a bajar al arroyo vehicular.
La regidora morenista Fernando Arellano ya declaró que nunca hubo estudios. El presupuesto de 58 millones y la ejecución de la obra fue aprobada por la mayoría panista y aliados priistas, pero con el rechazo del resto de integrantes del ayuntamiento.