
Cuerámaro, Guanajuato.- La comunidad de Tupátaro celebra su tradicional fiesta en honor a San Miguel Arcángel, una celebración que durante tres días reúne a habitantes, familias y visitantes en torno a la fe y las tradiciones de esta localidad.
La festividad se desarrolla los días 29 y 30 de septiembre y 1 de octubre, con actividades religiosas y populares que tienen como punto central la parroquia dedicada al santo patrono.
La tradición tiene más de 150 años y se ha transmitido de generación en generación entre los habitantes de Tupátaro.
Durante la celebración, el templo se llena de veladoras y flores como ofrenda a San Miguel Arcángel, mientras las calles son adornadas con papel picado, creando un ambiente que combina la devoción religiosa con la celebración comunitaria.
Peregrinaciones y celebración religiosa
Uno de los momentos que acompañan la fiesta es la llegada de peregrinos a Tupátaro para participar en las celebraciones dedicadas a San Miguel Arcángel.
Durante los festejos también se realizan celebraciones religiosas, mientras que la música acompaña distintos momentos de la jornada.

Una de las tradiciones particulares de Tupátaro es el cambio de vestimenta de la imagen de San Miguel Arcángel. Los distintos atuendos son entregados como ofrendas por personas que atribuyen al santo favores y milagros, entre ellos la llegada de hijos, la recuperación de enfermedades o la solución de situaciones difíciles.
De la kermés al jaripeo
La celebración también tiene un fuerte componente comunitario. En la tradicional kermés, los visitantes pueden encontrar alimentos y antojitos mexicanos como tamales, pozole, enchiladas, fresas con crema y nieve, entre otros productos.
Después de las actividades en la comunidad, la celebración continúa con el recorrido hacia el Toril, donde se realizan los tradicionales jaripeos y bailes.
Este 30 de septiembre, el jaripeo realizado en la Plaza San Miguel congregó a más de 10 mil asistentes, como parte de las actividades de la fiesta patronal.

La celebración atrae a visitantes de distintas comunidades y municipios, así como a personas que regresan a Tupátaro para participar en una tradición que forma parte de la identidad de la comunidad.
Fe, música y tradición
La Fiesta de Tupátaro no se limita a las actividades religiosas. La música, la gastronomía, el jaripeo, los bailes y la convivencia entre familias forman parte de una celebración que ha logrado mantenerse vigente durante generaciones.
Así, entre veladoras, flores, música y calles llenas de visitantes, Tupátaro vuelve a celebrar a su santo patrono y mantiene viva una tradición que, después de más de un siglo y medio, continúa reuniendo a su gente en torno a la fe y la identidad de su comunidad.


