
Huanímaro, Guanajuato.- A seis meses de la renuncia del diputado y ex dirigente estatal Sergio Contreras en el Partido Verde, las secuelas de su salida siguen provocando tensión con la actual dirigente Kikis Magaña. El segundo informe del gobierno de Huanímaro fue escenario de un reencuentro lleno de frialdad, evasión de miradas e incomodidad, marcando así su distancia política y física en los extremos del evento.
La alcaldesa Laura Villalpando los integró como parte de su cobijo institucional: Sergio llegó como invitado especial y en nombre del Congreso; Kikis fue su respaldo federal y bajo el sello de su partido. Sin embargo, el apoyo a la presidenta no logró esconder la fractura no resuelta entre ambos liderazgos.
Pese a que la dirigente estatal señaló que se “necesita trabajo, no grillas” tras la salida del ex verde luego de 22 años de militancia, la falta de cordialidad entre los dos continúa demostrando un presunto alejamiento irreconciliable que apunta también a la situación interna de la bancada.
Sergio Contreras abandona el Partido Verde tras 22 años militando
Cabe señalar que en el marco de la toma de protesta de la Red Nacional de Mujeres Defensoras de la Paridad Guanajuato, Contreras evitó aplaudir la presentación de Magaña, y mientras ella pronunciaba su discurso, él se limitó a bajar la mirada y poner atención a su celular.


