“Lo mataron, lo mataron los policías, queremos justicia”

Irapuato, Guanajuato.- Los últimos momentos que tuvo Karla Geovana con su esposo presuntamente asesinado por elementos de la policía municipal de Irapuato  fueron cuando tomó la mano a su hija Rubi  y después  falleció.

Fernando Concepción García estaba cumpliendo 22 años, cuando supuestamente elementos de la policía municipal, ingresaron a su casa, porque al parecer había una riña en el interior.

La casa es una vivienda con al menos 9 cuartos, en los que viven igual número de familias, la mayoría de las habitaciones está en obra negra, es decir, no tienen piso, las paredes con ladrillos, los techos de teja y el patio es de tierra.

El pasado 8 de diciembre, fecha en la que se celebraba a la virgen de la Concepción en la colonia La Purísima del Jardín, ingresaron al menos 20 elementos de la policía a la vivienda ubicada en la calle Amapola, ahí al parecer comenzaron a golpear a todos los que se encontraban en el interior de la casa y sin aún explicarse, hubo un disparo que acabó con la vida Fernando,

Un joven que era de oficio pepenador y que tenía seis años de casado, desde hace tres años, según su esposa,  había dejado de drogarse y de pertenecer a una de las bandas de la zona.

Según sus familiares, aquí Los Caturros, Los Presos, Los Vagos y Los del Callejón, de forma continua se pelean; sin embrago en esta ocasión al parecer el conflicto fue con policías municipales.

La situación de esta familia es complicada, pues a simple vista se observan las carencias que tienen en esta vivienda, entre ellas, el hecho de vivir alrededor de 30 personas en una vivienda, podría decirse de escasos, muy escasos recursos, hoy claman justicia por el esclarecimiento de la muerte de Fernando, quien fue sepultado en el panteón municipal, sin saber hasta el momento, quien la disparo.

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