La Sombrerería La Flor y la Zapatera Barreto negocios de tradición

Las historias en el Mercado Miguel Hidalgo de Irapuato no terminan y una de ellas es la de una sombrerería y zapatería que ha pasado de generación en generación

Margarita P. Arton.

Irapuato, Guanajuato.- El Mercado Hidalgo conocido en los años 20 como Aquiles Serdán y anteriormente a este como el gobernador Joaquín Obregón González, es un sitio donde los locales y las personas que ahí trabajan, en su mayoría vienen de familiares comerciantes y recuerdan como fue el inicio del negocio de sus abuelos y padres, este es el caso de Reynaldo Barreto que heredó la Sombrerería La Flor y la Zapatera Barreto de su abuelo que pasó a su papá, Ramón Barreto Rodríguez y hace 2 años se convirtió en su negocio.

“Toda mi infancia y juventud me la he pasado trabajando aquí el mercado hidalgo. Cuando agarré las riendas, de los 20 años a los 24 años me casé y ya me quedé aquí definitivamente. Yo les administraba el negocio. Me hice ya más responsable” comentó el señor Barreto.

Reynaldo recordó como era el mercado en ese entonces, distinto a ahora, “eran dos mercados estaban divididos, uno de comida y otro de todo lo que se vendía: ropa, zapatos, telas, rebozos, mandiles”.

También compartió que su papá a pesar de ser un trabajador pudo salir adelante para tener sus locales y vender para ayudar a su familia “mi papá se dedicaba a la venta de sombreros. Él inicio desde muy abajo porque era un empleado y pues un señor le dio una oportunidad y la aprovecho y se fue haciendo de lugarcitos, fue comprando las concesiones”, recordó.

Con 9 hermanos y su mamá, Ramón, dijo que se sacrificó por todos ellos para que no les faltara nada. Y ese mismo ejemplo ha seguido su hijo Reynaldo según mencionó, “mi papá se la pasó aquí, nos dio todo le mejor, nunca nos faltó nada y se sacrificó por la familia”.

El comerciante externó que a sus 15 años a él no le gustaba ni trabajar ni estudiar, por ello a esa corta edad comenzó a asistir  con su papá al mercado.

“Le agradezco a mi papá porque él fue, el que me forjó en esto, a mí no me gustaba el comercio y tampoco estudio, entonces, cuando cumplí 15 años ya me quedé en un lugar donde mi papá, ya no quise estudiar”.

Después de 4 años con secuelas de 4 distintos derrames, el padre de Reynaldo, partió hace 2 años, su hijo le extraña.

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