
Irapuato, Guanajuato.- “Estoy embarazada“ esas fueron las palabras que Edgar escuchó a los 18 años, una noticia que cambiaría completamente el rumbo de su vida: sería papá por primera vez.
Hoy, después de 12 años de haber asumido esa responsabilidad, reconoce que la llegada de su primer hijo transformó su manera de ver el mundo y lo llevó a enfrentar nuevos retos.
Al principio no me preocupé, pero al final de cuentas tuvimos que tomarlo de la mejor manera. Es un ser humano, es una vida y nos iba a cambiar la vida, recordó el joven papá al hablar del momento en que su pareja le dio la noticia.
En aquella etapa de su juventud trabajaba como mesero en cafeterías, pero con el paso del tiempo logró construir su propio camino. Actualmente se dedica a la compra y venta de vehículos, un negocio que le ha permitido salir adelante y brindarles estabilidad a sus hijos.
Su primera hija, Emma, fue quien lo convirtió en padre; después llegaron Carolina y Jorge, quienes completaron su familia. Edgar reconoce que ser papá no ha sido sencillo, pero asegura que la prioridad siempre ha sido que a sus hijos no les falte nada.
Sí es difícil, pero hay que agarrarla de la mejor manera y seguir adelante. Mientras no les falte nada a ellos, nosotros estamos mejor, compartió.
Para Edgar, el vínculo entre padre e hijos se construye con el tiempo y con las experiencias compartidas. Explicó que aunque cada hijo tiene una personalidad distinta, la convivencia le ha permitido crear conexiones especiales con cada uno.
Admite que con sus hijas suele ser más protector, una reacción que atribuye a la forma en que muchos hombres son educados. Uno como hombre es un poco más aventado, pero con las niñas como que tienes más cuidado de que no les pase nada, comentó.
Sobre Jorge, su hijo varón, señaló entre risas que es un niño con mucha energía: Es un tremendo, aunque también destaca que comparten gustos y momentos que fortalecen su relación.
Entre los mayores retos que ha enfrentado como padre están aquellos momentos en los que sus hijos sufren algún accidente o atraviesan situaciones difíciles. Para Edgar, verlos lastimarse es una de las pruebas más complicadas.
Cuando les pasa algo grave, una cortada o algo así, uno se preocupa. Lo más difícil es que no les pase nada, explicó.
El aprendizaje de ser padre también está ligado a los consejos que recibió de su propio papá, quien le enseñó a enfrentar la realidad y seguir adelante ante las responsabilidades de la vida.
A 12 años de convertirse en padre, Edgar aseguró que la paternidad es un camino de esfuerzo, aprendizaje y amor, en el que cada día busca ser un mejor ejemplo para Emma, Carolina y Jorge.


