
Irapuato, Guanajuato.- En la ranchería de Peñuelas, cuando cae la noche y los caminos quedan vacíos, los habitantes cuentan una historia que durante años ha alimentado el temor entre quienes conocen el lugar: aseguran que una bruja aparece entre los sembradíos e incluso que la han visto volar por los cielos.
Según los relatos de los pobladores, su presencia puede anunciarse antes de que alguien logre verla. Un olor fétido comienza a sentirse en el ambiente y un frío que cala hasta los huesos invade el lugar, como si la temperatura descendiera de golpe cuando la supuesta aparición está cerca.
Quienes aseguran haberla visto describen una figura de cabello alborotado, tan largo que cubre completamente su rostro, y una vestimenta larga de color blanco. Dicen que permanece en la oscuridad y que sus facciones nunca llegan a distinguirse.
Pero la historia se vuelve todavía más inquietante cuando los habitantes hablan de lo que, según ellos, ocurre después de encontrarse con ella.
Algunos pobladores aseguran que quienes la han visto han sufrido desmayos, dolor de cabeza y fiebre. Incluso existe la creencia de que encontrarse con esta figura puede perseguir a una persona durante el resto de su vida.
“Una vez que la miras, estará contigo hasta el día de tu muerte y no podrá dejarte en paz”, es una de las frases que se repiten entre quienes conocen la leyenda.
Lamentos y arañazos durante la noche
Cuando oscurece, Peñuelas cambia por completo. Los caminos quedan prácticamente desiertos y entre los sembradíos y árboles apenas se distinguen algunas siluetas.
Es precisamente durante esas horas, cuentan los habitantes, cuando comienzan a escucharse lamentos y arañazos que se han convertido en parte de las historias que circulan entre los pobladores.
Por las mañanas, debajo de algunos árboles, dicen haber encontrado señales que atribuyen a la brujería: figuras demoniacas, artefactos utilizados para rituales, patas de gallo y otras algarabías.
Según los habitantes, estos objetos y señales solamente pueden encontrarse durante el día, pues es por las noches cuando aseguran que la bruja aparece.
Los amuletos para mantenerla lejos
La leyenda también conserva sus propios métodos de protección.
Los campesinos aseguran que colocar sal, palmas bendecidas, ajos o ruda dentro de los hogares puede ayudar a mantener alejadas a estas apariciones. Algunos incluso acostumbran colocar estos elementos debajo de las almohadas.
Entre las creencias más particulares se encuentra la de consumir ocasionalmente carne de lechuza y colocar cruces hechas con machetes, especialmente como una forma de protección para bebés y habitantes de la comunidad.
En Peñuelas, estas historias forman parte de los relatos que han pasado de generación en generación. Y aunque nadie puede explicar qué es lo que realmente ocurre cuando cae la noche, hay algo que los pobladores parecen tener claro: cuando el último rayo de luz desaparece entre los sembradíos, son pocos los que se atreven a caminar solos por sus caminos.

