
Pénjamo, Guanajuato.- A unas semanas del inicio del nuevo ciclo escolar, papelerías de Pénjamo enfrentan una fuerte disminución en sus ventas, situación que atribuyen principalmente a los programas gubernamentales de entrega gratuita de útiles escolares, mochilas y otros materiales para estudiantes de educación básica.
Laura y Alejandra, trabajadoras de una papelería del municipio, señalaron que el panorama ha cambiado drásticamente en comparación con años anteriores, cuando las familias acudían a surtir listas completas con gastos que podían ir de los 600 hasta los mil 200 pesos.

“El año pasado prácticamente no se vendió lo que esperábamos. Había cajas de libretas con 36 piezas y solamente salieron dos. Antes surtíamos alrededor del 70 por ciento del inventario, pero ahora apenas se vendió cerca del 20 o 30 por ciento”, explicaron.
Las comerciantes indicaron que el negocio adquirió mercancía por alrededor de 85 mil pesos para la temporada escolar anterior; sin embargo, una gran parte del inventario continúa almacenado debido a la baja demanda.
“Tenemos todavía entre el 60 y el 70 por ciento de lo que compramos el año pasado, por eso ahora prácticamente ya no volvimos a surtir mercancía en la expo donde normalmente adquirimos las novedades para el regreso a clases”, comentaron.

Explicaron que los paquetes entregados por el Gobierno incluyen mochilas, libretas, lápices, colores, borradores, sacapuntas, pegamento, tijeras, plastilina, juegos de geometría y, dependiendo del grado escolar, incluso diccionarios y uniformes deportivos, lo que reduce considerablemente las compras que realizan los padres de familia.
“Ahora las personas solo vienen por lo que no les entregó el gobierno, como papel china, hojas blancas, hojas de colores o algunos materiales específicos que les piden los maestros”, señalaron.
Las comerciantes agregaron que el impacto es aún mayor para las papelerías ubicadas fuera del primer cuadro de la ciudad o alejadas de las escuelas, ya que reciben un menor flujo de clientes.
“Las papelerías que estamos un poco retiradas del centro vendemos todavía menos. La ubicación también influye mucho en las ventas”, afirmaron.
Además, explicaron que muchas familias complementan los útiles que reciben con materiales regalados por familiares, por lo que cada vez es menor el gasto destinado a las listas escolares.
Aunque reconocieron que los apoyos representan un beneficio para la economía de los hogares, señalaron que para los pequeños comercios la reducción en las ventas ha significado un duro golpe, al grado de mantener inventario sin desplazar de un ciclo escolar a otro.
Con el regreso a clases cada vez más cerca, las expectativas del sector son moderadas y esperan que la venta de materiales complementarios permita recuperar al menos una parte de las pérdidas registradas en los últimos meses.

