
Guanajuato, Gto.- Las famosas Momias de Guanajuato son uno de los mayores atractivos turísticos de la capital del estado, pero detrás de ellas existe una historia que va mucho más allá de las leyendas que durante años han rodeado a estos cuerpos.
El origen de la colección está relacionado, en parte, con el sistema de cobro por la perpetuidad de las sepulturas. Cuando las familias dejaban de cubrir este derecho, los cuerpos podían ser exhumados del Panteón de Santa Paula, una práctica que comenzó a realizarse durante el siglo XIX.
Fue precisamente durante una de estas exhumaciones, en 1865, cuando fue encontrado el cuerpo momificado del médico francés Remigio Leroy, considerado el primero de la colección de las famosas momias.
A partir de entonces comenzaron a aparecer otros cuerpos que, en lugar de descomponerse completamente, habían experimentado un proceso de momificación natural.
*¿Por qué se momificaron?*
Aunque existen diversas explicaciones, hasta nuestros días no existe una certeza absoluta sobre las condiciones específicas que permitieron que estos cuerpos se conservaran de esa manera.
Factores como las características del suelo, la humedad, la ventilación y las condiciones particulares de cada sepultura pudieron contribuir al proceso. Sin embargo, cada cuerpo pudo haber experimentado circunstancias diferentes.
Actualmente, el acervo estudiado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) reúne 117 cuerpos momificados, distribuidos entre el Museo de las Momias de Guanajuato y el parador turístico Sangre de Cristo. En el museo se exhibe una colección de más de un centenar.
Hoy, las Momias de Guanajuato forman parte de la identidad turística y cultural de Guanajuato capital, convirtiéndose en uno de los sitios más visitados y reconocidos de la ciudad.

