
Venustiano Carranza, Chiapas.- Mariela Vázquez González, docente del Semillero Creativo de Paz de Telar y Bordado en Venustiano Carranza, Chiapas, obtuvo el tercer lugar nacional en el XIV Concurso Nacional de Textiles 2026 con su obra Sagrado Manto de mi Pueblo.
El reconocimiento fue otorgado por la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, a través de la Dirección General de Vinculación Cultural (DGVC), y destaca tanto su trayectoria como creadora como su labor para preservar los conocimientos textiles de su comunidad.
Un oficio aprendido desde la infancia
Mariela aprendió a tejer desde niña junto a su abuela, quien fue su principal guía en este oficio. A los 10 años comenzó a elaborar sus primeras piezas y con el paso del tiempo convirtió ese aprendizaje familiar en una forma de preservar y compartir la memoria cultural de Venustiano Carranza.
En el Semillero Creativo de Paz, dirigido a niñas, niños y jóvenes, comparte conocimientos relacionados con el telar de cintura, el bordado y el significado de los elementos presentes en los textiles tradicionales.

Ocho meses de trabajo detrás de la pieza
La obra Sagrado Manto de mi Pueblo requirió ocho meses de elaboración y representa elementos de la cosmovisión de su comunidad mediante colores tradicionales y diversos símbolos.
Para la creadora, cada pieza textil refleja no solamente los conocimientos adquiridos, sino también las horas de trabajo, experiencias y emociones que acompañan el proceso de elaboración.
Su labor también ha permitido que más niñas, niños y jóvenes se acerquen al aprendizaje del telar, incluidos niños que participan en estas actividades y amplían la participación comunitaria alrededor de los saberes textiles.
El arte como herramienta de cultura de paz
Mariela Vázquez considera que el arte puede contribuir a la construcción de una cultura de paz al ofrecer a las infancias y juventudes espacios para expresar sus emociones, fortalecer sus vínculos comunitarios y desarrollar nuevas habilidades.
A través del telar, el bordado y otras disciplinas artísticas, los Semilleros Creativos de Paz impulsan espacios de aprendizaje y convivencia, además de contribuir a que los conocimientos tradicionales continúen transmitiéndose entre generaciones.

