Cronista de Abasolo, su historia que contar: Sergio Martínez Tapia

Abasolo, Guanajuato.- La historia de Sergio Martínez Tapia, cronista vitalicio de Abasolo, fue complicada en su adolescencia y juventud hasta que un accidente en el que puso en riesgo su vida le cambió la manera de ver el mundo.

El cronista relató los episodios más importantes de su vida, desde ser un «chico rebelde» hasta convertirse en el profesor e investigador que es a sus 80 años.

Sergio Martínez Tapia nació Abasolo pero por cuestiones familiares fue bautizado y registrado en Puruándiro, Michoacán. Su mamá, una mujer con familia de sacerdotes quiso que su hijo también se convirtiera en uno.

Por un año Sergio Martínez Tapia estudió en el Seminario de Morelia, sin embargo al ser víctima de bullying por un compañero lo llevó a ser expulsado tras un enfrentamiento con su agresor.

Posteriormente volvió a Abasolo y consiguió trabajo como carpintero pero en un día de pinta se fue a la Ciudad de México donde se quedó a radicar durante siete años.

Después de ese tiempo decidió que se iría a Estados Unidos lo que lo hizo regresara a Abasolo para despedirse de sus papás.

En ese lapso fue invitado a una fiesta y al término de la boda fue a la plaza donde dos amigos lo convencieron  de ir a pasear a Irapuato; en el trayecto de regreso un desafortunado accidente marcó su vida. Uno de los dos amigos con los que viajaba se llamaba igual que él, Sergio Martínez quien murió trágicamente aquel día.

«Llegamos a Irapuato, se compró un par de zapatos, Irapuato era chico, donde está la glorieta de San Antonio ahí había una gasolinera y dijo el dueño de la camioneta vamos a echarle gasolina a la camioneta para ir a gusto y dice el compañero que iba a un lado de mí que se llamaba y se apellidaba igual que yo Sergio Martínez, ya no quiso venirse en medio él, a fuerza quería la ventanilla, a la mitad del camino donde está la carretera que va a Pueblo Nuevo se volteó la camioneta, no sé cómo estuvo, se le quebró la cabeza, la portezuela le quebró la cabeza, murió instantáneamente. Eso hizo que me cambiara todo mi existir».

Esa trágica experiencia en su vida hizo reflexionar a Sergio Martínez Tapia sobre su futuro personal y profesional. Con el apoyo de su papá, Sergio Martínez Tapia se dispuso a hacer una carrera como profesor.

Se quedó en Abasolo donde obtuvo una plaza como maestro, terminó la secundaria y la carrera en el Instituto Federal de Capacitación del Magisterio, y se casó con Lilia Zavala Gallardo, quien ya falleció hace un año y medio y con quien procreó cuatro hijas y dos hijos.

Posteriormente, estudió en la Normal Superior de Xalapa, Veracruz, luego a la Normal Superior de Puebla.

Estos estudios le permitieron desarrollarse como profesor en varias escuelas rurales y como directivo en otras; después obtuvo un ascenso como supervisor en algunos municipios de estado como Atarjea, Santa Catarina, luego en Pénjamo y Abasolo.  Su trayectoria como maestro se enfocó a las materias de  historia y español en el nivel secundaria.

De ahí nació su motivación por la investigación y conocer más de la historia de su municipio. El cronista vitalicio cuenta con 12 libros, el último es sobre la historia de la pila bautismal de Miguel Hidalgo y Costilla, un personaje que ha marcado sus investigaciones.

“La satisfacción es poder aclarar un poquito de las investigaciones históricas que le corresponden a uno trasmitirlas a alumnos de los diferentes niveles que nos hacen favor de escucharnos cuando participamos en una conferencia, para ser guías de turistas aquí en Abasolo, las investigaciones que nosotros hacemos son parte de Abasolo, de esos grandes hombres encabezados por Miguel Hidalgo que han pasado por la historia de Abasolo”, expresó.

Sergio Martínez Tapia es un ejemplo de éxito tras 53 años como cornista de la ciudad quien ha sido reconocido por su gran trayectoria por autoridades municipales.

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Un comentario

  1. Prof. Martínez Tapia: Lo felicito por su Monografía Histórica de Abasolo, Gto.
    Me gustaría platicarle algunas cosas de Abasolo. Yo soy sobrino de la maestra Macrina Uribe Vaca.
    Sería tan amable de enviarme su E-mail para escribirle?
    Mi nombre es Enrique Uribe Avin.

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