
Cuerámaro, Guanajuato.- El cuerpo de bomberos de Cuerámaro opera sin sueldos, con una ambulancia descompuesta, sin pipa y dependen de colectas entre la ciudadanía para comprar llantas y refacciones, de acuerdo con lo que su comandante, Joel Torres, explicó.
Actualmente los bomberos de Cuerámaro, lo integran diez elementos, todos con otros empleos, es decir, no tienen un sueldo asignado y por ellos dependen de hacer otras cosas para dar servicio con los llamados “tragahumos”.
El llamado Comandante Pantera es quien atiende la oficina, recibe las solicitudes de la población y convoca a sus compañeros cuando surge una emergencia, “Ni uno tenemos sueldo”, dijo al explicar que la presidencia municipal solo les entrega un apoyo económico, del que salen algunos gastos, pero no alcanza para pagar salarios.
El bombero, dijo que la colecta más reciente busca reunir dinero para cambiar dos llantas de una de sus camionetas y para otras reparaciones, subrayando que el problema mayor es la ambulancia, porque el motor “pasó agua al aceite” y la unidad está fuera de servicio.
Los bomberos planean una rifa para repararla; el comandante dijo que le bastaría con un motor para volver a ponerla a trabajar, aunque mientras tanto, cuando alguien pide un traslado, recurre a Protección Civil o a corporaciones de bomberos de otros municipios.
Entre los servicios más frecuentes son incendios de pastizales y fugas de gas, detallando que Protección Civil es el primer respondiente y los bomberos actúan como apoyo, situación similar a otros municipios, pero en casos como Irapuato, hay varias bases y los bomberos si tienen sueldo.
Joel Torres, dijo que el cuerpo de bomberos sí recibe apoyo estatal a través de la asociación de bomberos de Guanajuato con un monto anual de 150 mil pesos, entregado en especie y en este año les tocó recibir cuerdas y dos arneses; antes, un compresor para llenar tanques y, en otra ocasión, diez mangueras y diez equipos.
Sin embargo, para obtener unidades más costosas, como una motobomba, un vehículo de ataque rápido, una ambulancia o una pipa, el municipio debe aportar el 20 por ciento, y esa aportación no ha llegado, señaló.
“Nos hace falta una pipa y una ambulancia”, resumió Torres, quien pidió a las autoridades “un poquito” de respaldo para mejorar los tiempos de respuesta.
Contexto
La petición no es nueva. En abril de 2024, Notus informó de una colecta del mismo cuerpo de bomberos, ya encabezado por Torres, para reparar su ambulancia; entonces eran ocho voluntarios y ya se planteaba la necesidad de personal con sueldo y guardias fijas.


