Milagros de San Judas Tadeo que cambiaron la vida a familias irapuatenses

El día 28 de octubre muchos ciudadanos salieron a las calles a regalar un poquito del milagro recibido con motivo de la fiesta patronal a San Judas Tadeo, el santo patrono de las causas perdidas

Irapuato, Guanajuato.- Desde tacos hasta mole y pasando por el pozole, fueron algunos de los platillos que se vieron repartidos en las zonas hospitalarias donde familiares y amigos esperan por horas noticias de sus enfermos.

“Una tradición familiar de hace más de 10 años”

La señora Luz María Zamarripa, con amplio fervor hacia el santo patrono de las causas perdidas, año con año festeja esta fecha.

Desde comida, música, cuetes, familia y el tradicional torito, son algunas de las costumbres que cada 28 de octubre es parte de esta familia.

En la colonia Irapuato, en la calle limón, la señora Luz María y familia abren sus puertas a vecinos y amigos para celebrar a San Judas Tadeo con motivo de la fiesta patronal.

“Mi esposo es quien le encomendó mucho la vida de sus hijos y por este motivo, bendito sea, le ha ido muy bien y cómo ofrenda le celebra con la quema de toros, tapete de aserrín y muchos eventos más, y gracias a todos los que acuden esta fiesta nunca se perderá”, explicó la señora Luz María.

Este año fue diferente, pero la familia de la señora Luz María, estaba feliz de poder celebrar a San Judas.

“15 años de manda por mi hijo”

La señora Mari, de la colonia Colon, realizó su fiesta tradicional agradeciendo una vez más la fortuna de tener a su hijo con salud.

“Mi hijo nació sietemesino y hubo muchas complicaciones las cuales me llevaron a encomendarme ante San Judas Tadeo para ser escuchada, y recibir algún milagro”, mencionó.

Mari con mucho fervor pidió por su hijo, y desde ese momento al ver que todo marchaba de maravilla decidió hacer una manda cada 28 de octubre, regalando comida hasta que su pequeño cumpla 15 años.

8 años son los que lleva Mari en su cuenta y cada año lo hace con el mayor entusiasmo.

 

“Ni los balazos pudieron con mis plegarias”

Rosa Isela relató su historia con San Judas Tadeo, llevando su fe hasta las últimas instancias.

“En unos barrios ya hace algunos años atrás, se armó una balacera de dos bandos y a mi hijo al quererse meter a la casa 6 balazos le tocaron”, mencionó Rosa Isela con lágrimas en los ojos.

La irapuatense, en ese momento quería dar la vida por su hijo cuando afortunadamente sus plegarias elevadas a San Judas Tadeo fueron escuchadas.

“Mi hijo vive con una bala cerca del corazón, pero bendito sea, desde hace 15 años no ha pasado a mayores” explicó Rosa.

Isela cada año dependiendo de cómo haya sido el ingreso realiza una fiesta de gran magnitud con mariachis, norteño y mucha comida para agradecer la dicha de tener a su hijo con vida.

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