La dura lucha contra el cáncer a través de los ojos de una madre 

Julio Alberto, luchó contra el cáncer por cuatro largos años los cuales fue acompañado por su familia y principalmente por su madre, Paloma, quien estuvo incondicionalmente a su lado en esta difícil batalla

Irapuato, Guanajuato.- Paloma Aldaco de 44 años de edad, es una madre amorosa, la cual recibió una terrible noticia hace unos años atrás al descubrir que uno de sus hijos, tenía cáncer.

“A los 18 años, a mi hijo Julio Alberto le diagnosticaron un sarcoma, el empezó con un bultito en la ingle izquierda el cual no atendí a tiempo porque creí que era un desgarré o alguna otra situación, jamás pensé que fuera cáncer inicio como un bulto chiquito, pero no pude revisarlo pues a su edad le daba pena enseñarme, hasta que me di cuenta que la pierna izquierda la tenía muy hinchada y lo lleve al doctor”, relató Paloma.

Al momento que esta madre irapuatense llevó a su hijo al doctor pensando que era una hernia, el doctor le externó que lo que tenía su hijo era más grave.

“Después de que el doctor me entregó los resultados y vi que era cáncer, el mundo se me vino abajo me dio mucho miedo, sentí mucho enojo con la vida, con Dios y con todos, no te imaginas lo que me aterraba ver sufrir a mi hijo entonces mi niño me dijo, mamá, ¿Por qué a mí?, dime que me voy a curar y yo no le podía asegurar, pero le dije que se curaría no se imaginaba que sentía el mismo terror que él”, señaló Paloma.

Julio Alberto paso por 17 quimioterapias y 30 radiaciones, lo cual para Paloma fue difícil y costoso.

“Las quimioterapias eran cada 3 semanas con un costo de 28 mil pesos cada una y las ambulatorias rondaban los 6 mil pesos, yo no contaba con los recursos pues no trabajaba y me dediqué de lleno a mi hijo, fue una gran batalla tuve que pedir apoyo a la sociedad, familia y amigos y estoy muy agradecida con ellos por todo lo que me brindaron para la salud de mi hijo”, mencionó Paloma.

Paloma Aldaco, madre de Julio Alberto.

Durante la aplicación de las quimioterapias Julio Alberto sufrió mucho dolor y hasta quemaduras en su piel, sin embargo, al día de hoy se encuentra recuperado.

“Mi soporte fue Dios y mi familia y mi otro hijo que se quedó en manos de mis papás mientras yo me dedique en cuerpo y alma a Julio Alberto”, puntualizó.

Julio Alberto luchó durante 4 largos años contra el cáncer y culmino su tratamiento en el año 2017, sin embargo, el irapuatense no pudo dar la “campanada” que anuncia un nuevo vencedor de esta enfermedad.

“Mi hijo me dijo, que él quería tocar la campana es por ello que vamos a planear la posibilidad de recrear este evento para culminar una etapa difícil y llena de aprendizajes para ambos”, dijo.

Paloma es el claro ejemplo del amor de una madre a su hijo, un amor eterno e incondicional a pesar de las adversidades.

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