El Chivo y la toma del estadio a 21 años de la “hazaña”

80 aficionados rescataron el Sergio León Chávez “de la usurpación presumiblemente orquestada por Carlos Ahumada”

Jorge Alberto Medina Mendiola conocido por la afición del club Irapuato como El “Chivo”

Irapuato, Guanajuato.- Jorge Alberto Medina Mendiola conocido por la afición del club Irapuato como El “Chivo” señaló que “la historia más representativa de su vida” fue haber rescatado el estadio Irapuato de la usurpación del empresario Carlos Ahumada en el año 2003 quien era dueño del Club León y que actualmente está detenido en Argentina en espera de ser extraditado a México.

El 19 de junio de 2003 el “Chivo” y el “Blue Demon” junto con un grupo de aficionados decidieron rescatar el estadio Irapuato, el cual había sido tomado por ocho desconocidos armados y que prohibieron la entrada a cualquier persona del Club Irapuato a las instalaciones, presumiblemente enviados por el empresario Carlos Ahumada.

“Con 22 años de edad y todas las ansias de novillero propias de la edad” el Chivo y demás grupos de aficionados que no alcanzaban las 80 personas se lanzaron al rescate del templo del fútbol en Irapuato, sin saber en que se metían y sin vislumbrar las repercusiones que a la larga tendría su actuar relató Jorge Alberto.

El “hijo de la mermelada” recordó que en días anteriores se enteró por la prensa lo que había ocurrido en el estadio a causa de una aparente pugna entre particulares, por lo que el gobierno y el municipio quedaban excluidos por la ley de hacer algo; “se iba a jugar la final de finales por el ascenso contra el acérrimo rival, el club León en Irapuato” y a causa de esta usurpación no se iba a poder realizar el partido en la casa de los freseros.

Por tanto, si las autoridades no podían actuar para rescatar el estadio; el ímpetu, el corazón, el cariño como aficionados entrañables del equipo los llevo a organizarse y a afrontar a las personas armadas que custodiaban el Sergio León Chávez recordó el líder de la porra.

“Así que planeamos la estrategia” y decidieron afrontar a los usurpadores; “estuvo en juego el pellejo”, emociones contrastantes, no sabían a lo que se iban a enfrentar, pero afortunadamente todo culminó como el final de un libro, o el guion de una película y todo fue favorable para ellos y para el club Irapuato señaló, el Chivo.

Lo que más recuerda de ese día es la unión de los 80 aficionados que iban con el fin de rescatar el estadio; al ingresar a las instalaciones, mencionó el liberador, que se encontró con “Don Richard” quien fuera el jardinero del estadio por más de 30 años, el cual tenía su residencia en un cuartito en el estadio; al principio nos vio con miedo, pero al percatarse de que éramos nosotros su cara cambio y le dio alegría vernos relató el Chivo.

También recordó que en las inmediaciones del estadio sobrevolaba un helicóptero con refuerzos de los usurpadores presumiblemente de la policía de la Ciudad de México, el cual tenía la intención de aterrizar en la cancha.

Ya que lograron entrar los aficionados irapuatenses, algunos de los usurpadores huyeron en una camioneta blindada, sin embargo, dos de ellos no lo lograron y fueron retenidos por los porristas e inmediatamente entregados a las autoridades municipales.

En son de victoria los rescatadores del estadio, lanzaron sus porras al aire y inmediatamente comenzó una fuerte lluvia que hizo emotivo e indescriptible ese momento aseguró Jorge Alberto.

Lograron echar fuera a los invasores, gente pagada presuntamente por Carlos Ahumada, se recuperó el estadio, se jugó el partido y la Trinca logó el ascenso a primera división en esa temporada.

El día de hoy califica esta acción como positiva, pues ya ha quedado en los anales de la historia de la ciudad y del futbol nacional.

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