
Guanajuato, Guanajuato.- La bancada morenista del Congreso del Estado propuso que el “Convite de Locos”, de San Miguel de Allende, y la cartonería de Celaya sean declarados Patrimonio Cultural Intangible del estado de Guanajuato.
Luis Ricardo Ferro Baeza, integrante del grupo parlamentario del Partido Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA), formuló un punto de acuerdo para exhortar a la titular del Poder Ejecutivo del Estado de Guanajuato, Libia Dennise García Muñoz Ledo, para que declare la manifestación cultural denominada “Convite de los Locos”.
La historia del Convite de Locos de San Miguel de Allende se remonta a las antiguas danzas del Hortelano y El Torito, dedicadas a San Isidro Labrador y a San Pascual Bailón, similares a las danzas representativa de la región occidental del Bajío (Silao y Romita).
El personaje principal era el hortelano, disfrazado de manera parecida al espantapájaros de El Mago de Oz. Otros personajes eran el torito
Con el paso del tiempo, quienes acompañaban a los danzantes comenzaron a utilizar máscaras y disfraces para abrirse paso entre la multitud y de la danza, tradición que con el paso del tiempo evolucionó hasta convertirse en una celebración popular que reúne a miles de personas cada año en las calles de San Miguel de Allende.
Esos personajes, con disfraces de diversa índole, con el tiempo fueron conocidos como “los locos” y terminaron por convertirse en el elemento central de una celebración que hoy forma parte de la identidad de San Miguel de Allende.

Ferro Baeza señaló que la festividad constituye una de las expresiones culturales más representativas de la identidad sanmiguelense y guanajuatense, al conservar tradiciones que se han transmitido de generación en generación y que forman parte de la memoria colectiva de la comunidad.
Destacó que la festividad integra elementos históricos, religiosos, artísticos y comunitarios que la convierten en una expresión viva del patrimonio cultural inmaterial, al tiempo que fomenta la cohesión social, la identidad local y la participación de familias completas en su organización y preservación.
Asimismo, refirió que organismos internacionales como la UNESCO reconocen la importancia de proteger aquellas prácticas y expresiones culturales que son transmitidas de generación en generación y que fortalecen el sentido de pertenencia de las comunidades.
La Ley del Patrimonio Cultural del Estado de Guanajuato contempla la protección de las manifestaciones culturales intangibles, entre ellas las fiestas, celebraciones, tradiciones y formas de organización social que integran la identidad cultural de los pueblos, indicó, por lo que propuso que se le diera ese reconocimiento en Guanajuato. La propuesta fue turnada a la Comisión de Educación, Ciencia y Tecnología y Cultura para su dictaminación.

También la cartonería tradicional de Celaya
Con el propósito de preservar una de las expresiones artesanales más representativas de la identidad celayense y guanajuatense, el también morenista Antonio Chaurand Sorzano presentó un punto de acuerdo para exhortar a la titular del Poder Ejecutivo estatal a declarar a la cartonería tradicional de Celaya como patrimonio cultural intangible del Estado de Guanajuato.
Indicó que la cartonería tradicional de Celaya reúne plenamente las características establecidas por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) para ser considerada patrimonio cultural inmaterial, al tratarse de una manifestación viva, representativa, integradora y basada en la comunidad.
Celaya es reconocida como la “Cuna Mundial de la Cartonería”, debido al arraigo y desarrollo que esta actividad ha tenido en el municipio, donde durante décadas se han elaborado figuras como muñecas, caballos, máscaras, mojigangas, judas, catrinas y esqueletos, entre muchas otras piezas que forman parte del arte popular mexicano, recalcó.
También recordó que en el municipio surgieron las emblemáticas “Lupitas”, muñecas de cartón que alcanzaron gran popularidad desde finales del siglo XIX y que incluso fueron inmortalizadas en la obra del pintor guanajuatense Diego Rivera, consolidándose como un símbolo de la tradición artesanal de la región.
La cartonería, añadió, posee un importante valor cultural y también una dimensión social y económica, al representar una fuente de sustento para numerosas familias y fortalecer el sentido de pertenencia e identidad comunitaria y resaltó que debe ser promovida en las nuevas generaciones.
El punto de acuerdo fue turnado a la Comisión de Educación, Ciencia y Tecnología y Cultura para su dictaminación.


