
Irapuato, Guanajuato.- Paty Trejo terminó el curso de Agentes de Cambio y no pierde las ganas de seguir aprendiendo; mientras muchos consideran que la etapa de estudiar termina con la juventud, Paty piensa exactamente lo contrario. A sus 74 años acaba de graduarse del programa “Yo Puedo, Guanajuato Puede” y aseguró que el aprendizaje no tiene fecha de caducidad.
Con una sonrisa y la satisfacción de haber concluido una nueva etapa, Paty explica que el curso no solo le dejó conocimientos, sino herramientas para fortalecer distintos aspectos de su vida.
“Aprendí muchas cosas que me ayudaron a fortalecer mi vida personal, mi vida familiar y en mi comunidad”, contó con entusiasmo.
Su historia es la de alguien que nunca dejó de tener curiosidad por aprender. A pesar de la experiencia acumulada durante más de siete décadas, insistió en que siempre hay algo nuevo por descubrir.
“Nunca es tarde para aprender y tenemos que seguir adelante. Esto nos ayuda mucho”, afirmó convencida.
Cuando se le pregunta si después de tantos años de vida todavía hace falta seguir estudiando, su respuesta llega sin titubeos. “Siempre hay que aprender, siempre hay que aprender y nunca es tarde.”
Más que adquirir conocimientos completamente nuevos, Patricia buscó reforzar lo que ya sabía. Para ella, el aprendizaje constante representa una manera de crecer como persona y de aportar más a quienes la rodean.
Su gusto por el estudio viene de muchos años atrás. En su juventud cursó hasta el quinto semestre de la licenciatura en Economía, una carrera que tuvo que abandonar por las responsabilidades laborales y familiares.
“Dejé mi carrera trunca. Llegué al quinto semestre de licenciatura en Economía, pero ahora quiero seguir aprendiendo más.”
Lejos de lamentar aquella decisión, reconoce que la vida la llevó por otros caminos. Hoy es madre de cuatro hijos y abuela de ocho nietos, una familia que considera uno de sus mayores orgullos. Aunque no busca involucrarse en la política, aseguró que el conocimiento le permite servir mejor a los demás.
“Me gusta convivir con mi comunidad y ayudar tanto a mis compañeras como a mi comunidad y a mi familia.”
Con su diploma en las manos, Patricia lanzó un mensaje para quienes creen que estudiar tiene límite de edad. “Claro que no hay edad. Siempre tenemos que seguir aprendiendo. Todo el tiempo.”
A sus 74 años, Paty Trejo no habla de lo que dejó atrás, sino de lo que todavía quiere aprender. Su historia recuerda que la educación no pertenece a una etapa de la vida, sino a quienes conservan intactas las ganas de seguir creciendo.

