¡A «chicotazos»!….las Chivas dejan fuera de la liguilla a su acérrimo rival

Con dos golazos de "Chicote" Calderón el Guadalajara humilla a las Águilas del América

Ciudad de México

La historia se repitió. En apenas dos juegos y en menos de tres días, Cristian ‘Chicote’ Calderón se convirtió en el verdugo favorito de las Chivas en el Clásico Nacional. «El Chicote» escribió la historia y firmó con su puño y letra, la eliminación de las Águilas. Firmó también un antecedente muy pocas veces visto en la historia de las Liguillas del fútbol mexicano: Chivas eliminando al América en una instancia de cuartos de final.

Guadalajara ganó 2-1 en el Estadio Azteca (3-1 global). Contra todo pronóstico, Chivas fue el de la iniciativa, el que lastimó primero y el que lastimó mejor. Apegado al dicho «el que pega primero, pega dos veces», se aplicó al cien por ciento.

Chivas se impuso en el duelo de ida por la mínima diferencia en el Estadio Akron, y ahora también ganó en el Azteca. El autor de la victoria fue el mismo aquí y allá. Cristian Calderón, que azotó al América, y noqueó a los azulcrema para sacarlos de la contienda por el título.

América llegó a este encuentro con una clara consigna: ir por un gol, y que Chivas no marcara. Chivas, con un sinfín de bajas y ausencias -en el camino a este encuentro se sumó la de Ángel Zaldívar- aguantó, y lastimó de manera quirúrgica.

Chivas tomó la iniciativa, pero con sus reservas en el fondo. No se desbocó. Pese a todo, fue al ataque e intentó lastimar desde el inicio.

Al minuto 6′, Chivas perdonó, luego de un servicio a segundo palo, donde remató Jesús Molina con el hombro, pero estaba solo frente a Ochoa. Una grave falla.

Con media hora en el reloj, apareció el gol que significó el boleto a las semifinales. Gilberto Sepúlveda recuperó en primer cuarto de cancha y generó un pase para armar un contragolpe. Aún en desventaja numérica, Chivas logró llegar hasta el área rival, donde Oribe Peralta sirvió retrasado para Cristian Calderón. Otra vez, el Chicote Calderón sacó otro zapatazo que sorprendió a Guillermo Ochoa. Otra vez el nayarita, otra vez la defensa del América y Ochoa quedaron pagando.

En la parte complementaria, América se vio obligado a redoblar esfuerzos y buscar el arco rival con mayores elementos. Nicolás Benedetti había ingresado sobre el final de la primera parte, con lo cual pudiera generar mayores ocasiones y tener la pelota en zona de generación de goles.

De poco sirvió la modificación. América tuvo una ocasión de verdadero riesgo en la ofensiva.

En los primeros minutos de la segunda mitad, un remate de Henry Martín estuvo a punto de irse al fondo de las redes, de no ser por la oportuna intervención de Gilberto Sepúlveda. Sobre la línea, el Tiba se batió para impedir la esperanza de remontada azulcrema.

Al 71′, con una dosis similar, Chivas dio el golpe letal. Otro contragolpe surgido desde el área propia, con un rechace de un zaguero central, permitió que la pelota llegada hasta el costado izquierdo en el ataque rojiblanco. Un centro al corazón del área que remató de nuevo Calderón para empujarla al fondo de las redes y decretar así el regreso de Chivas a las semifinales.

Al 74′ América respondió. Por si hacía falta, otro gol a través del contragolpe fue el que significó el descuento para las Águilas. Tras un trazo largo para Henry Martín, este gambeteó a un defensa en la última línea y cruzó su disparo, hasta donde no pudo llegar Raúl Gudiño.

Chivas llegó a los cuartos de final como víctima. La estrategia de Vucetich y el corazón de los futbolistas, los tiene instalados entre los cuatro mejores del fútbol mexicano.

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