
Guanajuato, Guanajuato.- La sentencia de pagar más de 32 mil pesos como reparación del daño por haber dado muerte a un gatito, aplicado por un juez a Gerónimo “Gero” Yebra, operador político del actual grupo en el poder en el municipio, no dejó conforme a grupos de rescatistas de animales. Si bien consideran el hecho como “avance”, consideran que casos como el anterior se deben castigar con cárcel.
El 9 de octubre de 2025, en el Barrio del Carrizo, el ex funcionario municipal permitió que ocho perros bajo su custodia atacaran y causaran al gatito “Gary”. El hombre levantó al animalito, que estaba malherido, y lo arrojó a la alambrada de una casa, para que muriera, Ahora deberá pagar 32 mil 700 pesos como reparación del daño
La asociación Tlacuatzin Rescue Guanajuato Capital, impulsora de la demanda para que se sancionara a Yebra, señaló que el fallo se enfocó en la compensación económica por la pérdida del animal. reconocido como ser sintiente en la legislación estatal, priorizando la reparación material sobre penas privativas de libertad, destacando el avance en la protección legal de las mascotas.
Pese a que la ley vigente en la materia prevén castigos más drásticos para los actos de maltrato animal que terminan en la pérdida de la vida del ejemplar, sólo se le multó, pero queda precedente legal.
El 16 de octubre de 2025, en un comunicado del Congreso del Estado de Guanajuato, se exhortó a la Fiscalía General del Estado de Guanajuato para que realizara una investigación exhaustiva, oportuna y eficaz de los hechos ocurridos el día 9 de octubre de 2025 en el Barrio del Carrizo.
Tlacuazín acompañó a la dueña de “Gary” a que presentara la denuncia correspondiente. En febrero fue la primera audiencia, en la que el ex funcionario fue vinculando para que el miércoles 17 de marzo se diera a conocer el veredicto final sobre el caso.
Daniela Pesqueira Alejandri, activista de Tlacuatzín Rescue, celebró el que las instituciones están dando respuesta a la problemática del maltrato animal, aunque insistió en que la sanción debió contemplar castigo con cárcel.
Yebra era funcionario municipal, pero a raíz del hecho fue despedido. Según la presidenta municipal Samantha Smith, cuando cometió el hecho, el hombre ya no laboraba en el gobierno local. La alcaldesa le negó cualquier posibilidad de recontratación debido a la gravedad de sus actos.
Yebra, quien desde hace años recauda juguetes para el Día de Reyes y organiza viajes colectivos, se remitió a subir un mensaje religioso, recurso que usa para escudar sus acciones.

