Práxedis G. Guerrero: anarquista marginado por la historia guanajuatense

Escritor, periodista y soldado de la Revolución magonista; nació en San Felipe, Guanajuato

Guanajuato, Guanajuato.- Un 28 de agosto, pero  de 1882, nació en San Felipe, Guanajuato, uno de los personajes menos recordados en la historia de la Revolución Mexicana: Práxedis Gilberto Guerrero Hurtado.

Fue periodista, poeta, organizador obrero, revolucionario y combatiente, su vida fue un ejemplo de congruencia entre el pensamiento y la acción. Murió a los 28 años, pero dejó una huella imborrable en la lucha por la justicia social y la libertad.

Nació en una familia acomodada de hacendados que tenían ideas liberales. Su padre poseía una gran biblioteca, con obras de pensadores de avanzada del siglo XIX, lo que influyó en su visión de mundo para tomar partido a favor de los desposeídos e interesarse por la realidad de los obreros, campesinos y trabajadores que vivían bajo las duras condiciones del porfiriato.

De la hacienda de Altos de Ibarra, donde nació, lo mandaron a estudiar a León y desde ahí escribió para periódicos como “El Heraldo del Comercio” y “El Despertador”. A los diecinueve años fue invitado por el reconocido periodista Filomeno Mata a colaborar como corresponsal en “El Diario del Hogar”, un periódico que se volvió crítico al porfiriato. Aquella pluma brillante y combativa pronto se convirtió en un arma contra la desigualdad y la dictadura.

Declinó ser mantenido por su padre. Admirador de Bernardo Reyes, Práxedis se fue a Nuevo León a incorporarse al ejército en aquel estado, pero pronto se decepcionó y se regresó. De paso hacia Guanajuato, trabajó como obrero en una cervecería de San Luis Potosí y posteriormente en una fundición. El contacto directo con la clase trabajadora fortaleció sus ideales sociales y lo acercó a las ideas libertarias que comenzaban a difundirse en México. La lectura de El Hijo del Ahuizote, de los hermanos Flores Magón, así como de pensadores anarquistas como Mijaíl Bakunin y Piotr Kropotkin, transformó definitivamente su visión del mundo.

En 1904 emigró a los Estados Unidos, donde laboró como estibador, fundidor y obrero industrial. Fiel a su espíritu rebelde, en 1905 fundó el periódico “El Alba Roja”, desde donde difundió ideas revolucionarias y denunció los abusos del régimen de Porfirio Díaz.

Ricardo Flores Magón lo invitó a integrarse a la Junta Organizadora del Partido Liberal Mexicano. La incorporación de Práxedis fortaleció al movimiento magonista, pues reunía dos cualidades: una extraordinaria capacidad intelectual y una inquebrantable voluntad de lucha.

Desde Arizona y otros puntos de la frontera organizó a mineros, fundidores y trabajadores mexicanos en asociaciones obreras vinculadas al Partido Liberal Mexicano. Dirigió periódicos como “Revolución” y posteriormente “Punto Rojo”, publicaciones que alcanzaron miles de ejemplares y que se convirtieron en instrumentos fundamentales para la propaganda revolucionaria.

Práxedis, como otros jóvenes, disentían de la visión tradicional de democracia y consideraba que sólo la lucha armada podía acabar con el régimen burgués. En 1908 se levantó en armas junto con Francisco Manrique, su gran amigo, al que conoció en su estancia en León. Encabezó acciones revolucionarias en Coahuila y Chihuahua, pero fueron derrotados en junio de ese año. En ese intento murió Manrique.

En 1909, Práxedis Guerrero regresó a la hacienda de sus padres, donde entregó todos sus bienes a los pobres y se preparó para volver al combate. En enero de 1910, los magonistas se levantaron en armas. Cuando el 20 de noviembre Francisco I. Madero inició la lucha contra Porfirio Díaz, los magonistas mantuvieron su lucha aparte, pues consideraban que el coahuilense encabezaba un pleito entre burgueses, en tanto que el magonismo quería una revolución socialista.

Mientras la lucha maderista crecía, Práxedis, por su cuenta, peleaba en otros frentes. Durante los últimos meses de 1910 encabezó una serie de operaciones militares en el norte del país. Sus pequeñas columnas revolucionarias lograron poner en aprietos a fuerzas superiores del ejército porfirista.

La madrugada del 30 de diciembre de 1910, durante el ataque a la población de Janos, Chihuahua, una bala le atravesó la cabeza. Tenía apenas 28 años de edad.

La noticia causó profunda conmoción entre sus compañeros. Ricardo Flores Magón lamentó la pérdida de quien consideraba una de las mejores plumas y uno de los más sinceros luchadores de la causa revolucionaria.

Práxedis representaba el ideal del hombre que era capaz de escribir con sensibilidad poética y, al mismo tiempo, empuñar las armas en defensa de sus convicciones.

Su muerte, empero, tiene un contraste: es un héroe reconocido en Chihuahua, donde murió y se le ha honrado con poner su nombre a escuelas e incluso a un municipio. En Guanajuato casi nadie sabe de su existencia y su presencia es mínima con una escondida calle del centro de León que lleva su nombre.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Back to top button
Periódico Notus
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles. Aquí más información