
La difusión de los hechos en los que el abogado morenista Óscar Aguayo fue detenido acusado de golpear a su esposa Celia Carolina Valadez, también del mismo partido, no sólo fue ganancia para una política y mediáticamente vapuleada Samantha Smith y su esposo, el ex alcalde Alejandro Navarro, que ya anda en promoción electoral disfrazada de periodismo: también lo hizo el bando de la familia Prieto.
Se trata de una confrontación interna que tiene rato: en 2018, Aguayo fue el abogado de una mujer que acusó a Ernesto Prieto Gallardo, patriarca de la familia, de ejercer violencia política de género. Por eso ahora que él fue el acusado, le dieron vuelo, sobre todo porque estaba asesorando a Miriam Reyes Carmona, quien junto con David Martínez Mendizábal con parte del grupo ebrardista que cobija a una adversaria de los salmantinos: Hades Aguilar.
Los Prieto se flotan las manos ante los constantes señalamientos de que Aguayo era parte del equipo de sus adversarios internos. La venganza, aunque sea en términos de escándalo mediático, es dulce y la saborean.
Miriam Reyes decidió alejar de su bando elementos de confrontación y de afectación de imagen de su tribu y se deslindó de Aguayo, pero fue evidenciada por mantener en su grupo a otro morenista señalado por violencia contra una mujer: el regidor Julio César García Sánchez. Para los amigos, justicia y favor y para los no amigos, justicia a secas.
Autodefensa
Aguayo publicó un comunicado en el que afirma que “la verdad se prueba, no se decreta en los medios” y dice que hasta ahora sólo se ha escuchado una versión de los hechos y que él también tiene argumentos que presentará en tribunales:
“Mi silencio no significa aceptación. Mi prudencia no significa falta de argumentos”, escribió.
La vinculación a proceso, indicó en su texto, no es una condena y que ya interpuso un recurso de apelación.
También resaltó que el juez especializado en violencia contra las mujeres decidió no imponer prisión preventiva, al no considerar acreditado un riesgo fundado para la víctima.
Subrayó que defenderse no significa atacar a una mujer y pidió respeto a su vida privada y la de su hijo.

