Ojo de Agua, la ex hacienda que trae pasajes de historia en Abasolo

A la fresca sombra de los sabinos en su interior, se apreciaba abundante agua de manantiales que brotaban entre las rocas, y se cree que ahí, en lo alto de un peñasco, la Virgen se apareció

Abasolo, Guanajuato.- El Museo Miguel Hidalgo, a través de su portal en la red social Facebook, compartió la historia de uno de los lugares más emblemáticos de Abasolo, la ex hacienda de Ojo de Agua, la cual, vino a ser presentada en su sección de “Paseos y Romerías de Abasolo” con comentarios positivos de parte de los seguidores, quienes destacan que es un lugar de “bonitos recuerdos”.

El llamado “Ojo de Agua” es un pedazo de historia en la ciudad de Abasolo, donde se puede observar algunos vestigios del pasado, unidos con la naturaleza.

La ex hacienda que comúnmente se conoce como Ojo de Agua tiene poco más de cien años de haberse construido, de acuerdo a los pocos documentos que avalan su construcción.

En su interior hay árboles de sabino que tienen una altura de hasta 30 metros y 2 metros de ancho, debido a la abundante agua que brotaba permanentemente de varios veneros y manantiales que salían de entre las rocas.

La hacienda fue propiedad de la familia Amezola García provenientes de Arandas, Jalisco. El señor antes de fallecer hereda la propiedad a sus hijas Emilia, Cruz y Narcisa, señoritas muy guapas que montaban a caballo y salían al pueblo para ser vistas por los lugareños.

Al poco tiempo Cruz decide vender la propiedad al Sr. Antonio Chávez jefe político de Cuitzeo de Abasolo pagándole en monedas de oro y plata. Este a su vez hereda la propiedad a su hijo Aurelio Chávez López quien decide venderla a sus últimos dueños, la familia Cortés Orozco.

La fachada principal del Ojo de Agua, cuenta con una arquitectura clásica con terminados en piedra pulida, acomodada de tal manera que pareciera una fortaleza.

En el patio central hay una pequeña plazoleta, donde realizaban sus fiestas y comidas en honor a los presidentes, gobernadores, así como fiestas en honor a sus majestades, siendo uno de los días de más concurrencia los jueves y domingos.

Este inmueble, es considerado como uno de los atractivos naturales que tiene la localidad, ya que existe una gran variedad de vegetación árboles de mango, guayabos que han logrado subsistir por el abastecimiento de agua que atraviesan a la ex hacienda; animales pequeños como: zorrillo, tlacuache, tejón, conejo, armadillo, entre otros.

La vivienda fue construida por sus últimos dueños, la Familia Cortés Orozco hecha a base de madera y adobe, todavía se pueden observar algunas habitaciones, que desafortunadamente han perdido su forma, pues en algunas de ellas el piso se ha ido desprendiendo.

A un costado de la casa existían dos albercas que se entrelazan por medio de una pequeña pared, donde al parecer el funcionamiento que tenían los estanques, servía como jacuzzi o lugar de reposo, de tal manera que eran abastecidas con agua caliente de algunos manantiales de la zona.

En la parte frontal de la edificación, hay una pequeña vereda que nos lleva a lo alto de un peñasco donde se encuentra la imagen de la virgen de Guadalupe, pues se cree que en ese lugar se apareció y por tal motivo cada 12 de diciembre es venerada por la ciudadanía.

Actualmente los Abasolenses, no pierden la oportunidad de tener reuniones a la sombra y frescura de los enormes sabinos.

Con Información y gráficos | Museo Miguel Hidalgo

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