Los cuerpos de cuatro guanajuatenses podrían estar en la fosa de Veracruz

Manuel Doblado, Guanajuato.- De la llamada fosa más grande de México, localizada en Veracruz, cuatro de los cuerpos podrían ser de los guanajuateses: Manuel Lozano García, Felipe Ángel Aguirre, Diego Ernesto Méndez García y Antonio Meléndez Pérez, todos ellos primos, amigos y cuñados entre sí, con residencia en la zona centro de Manuel Doblado.

El 13 de mayo próximo estarían cumpliendo 7 años desde que fueron vistos por última vez con vida, luego de que salieron a comprar víveres durante unas vacaciones familiares en el Puerto de Veracruz.

En aquel tiempo las esposas de los desaparecidos solicitaron apoyo a autoridades en ese estado y en Guanajuato y sólo recibieron amenazas; del lado guanajuatense se dijo que había incompetencia por haber sido en otra entidad y negaron posibilidades de  búsqueda de los guanajuatenses.

El 11 de mayo del año 2010, un camión con familias y vecinos salieron de Manuel Doblado rumbo a Veracruz para pasar una semana de vacaciones. El viaje costó mil 200 pesos por adulto e incluía el camión y el hospedaje en el hotel Howard Johnson, ubicado en la zona hotelera comercial de Veracruz.

El 13 de mayo, los dobladenses dijeron a sus esposas que iban a comprar hielo y que no se tardaban, “pensamos que se habían ido a tomar unas cervezas, estábamos todas enojadas porque al otro día nos levantamos a las 6 para ir al paseo, nos fuimos porque pensamos que nuestros hijos se iban a quedar encerrados» dijo Rocío Cruz Valadez, esposa de Antonio Meléndez Pérez.

El 15 de mayo de ese año las mujeres, levantaron la denuncia PGJ/1010/2010 en el Ministerio Público Investigador de Veracruz, a cargo de Ramar Mendoza Díaz. El camión de turistas tenía que regresar al día siguiente, por lo que se quedaron las esposas de los desaparecidos y 4 de sus familiares que llegaron de Manuel Doblado a ayudarlas.

Según Rocío, Malena y Alma, tras insistir en la búsqueda de sus esposos, personal del Ministerio Público de Veracruz las amenazó al decirles, «ustedes traen una Suburvan con placas de Guanajuato, tengan cuidado porque les puede pasar algo; ya los tienen ubicados».

Las mujeres mencionaron que algunos trabajadores del hotel les dijeron que sus maridos habían tomado un taxi y otra de las versiones que les afirmaron, fue que habían entrado al bar New Fantasy, a este último quisieron ir, pero las personas que les habían dado a conocer el sitio, les dijeron que era bastante peligroso.

Magdalena Chávez, «Malena», esposa de Diego Ernesto Meléndez, «Lipis», dijo que contrataron un abogado para que las representara por que la PGJE de Xalapa no actuaba en el caso y tuvieron que levantar una segunda averiguación, la VCR-05-10-350.

 

En aquel tiempo Rocío, Alma y Malena coincidieron en que en Guanajuato, el procurador de Justicia, Carlos Zamarripa Aguirre las recibió, le expusieron el caso, pero igual que su homólogo de Veracruz, no hizo nada.

«Las autoridades no nos han apoyado en nada, sólo nos dijeron que ellos no pueden hacer nada, que ellos no pueden meter elementos porque no es caso de ellos, porque es en otro estado y así nos han dicho» dijo Rocío Cruz Valadez, esposa de Antonio.

 

Contexto del año 2010:

  • 11 de mayo: un camión con familias y vecinos salieron de Manuel Doblado rumbo a Veracruz para pasar una semana de vacaciones
  • 13 de mayo: Manuel Lozano García, Felipe Ángel Aguirre, Diego Ernesto Méndez García y Antonio Meléndez Pérez salieron a comprar hielo, no regresaron
  • 15 de mayo: las esposas de los desaparecidos interpusieron una denuncia penal ante el Ministerio Público
  • Junio: Autoridades estatales y las esposas de los afectados sostuvieron un encuentro a fin de verificar los avances de la investigación, sin embargo, tras el la reunión, recibieron amenazas
  • 21 de octubre: Las esposas de los cuatro hombres desaparecidos piden ayuda para localizarlos, pues nada saben de su paradero.

A la fecha se desconocía información al respecto, sin embargo y en base a los últimos hallazgos realizados en el Estado de Veracruz, hoy considerado fosa más grande de México el activista en derechos humanos Alejandro Solalinde, entre los restos estarían los de los guanajuateses y en próximos días podrían ser llamados sus familiares para realizarles pruebas de ADN que determinen el parentesco.

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