
Guanajuato, Gto.- La Presa de la Olla es uno de los sitios más representativos de Guanajuato capital. Durante décadas ha sido escenario de paseos, reuniones familiares y de la tradicional apertura de sus compuertas, pero también guarda historias marcadas por la tragedia.
Una de ellas es la de un hombre identificado dentro del Museo de las Momias de Guanajuato como “El Ahogado”, cuyo cuerpo forma parte de la colección de muertes trágicas del recinto.
De acuerdo con la información difundida por el museo, el hombre perdió la vida en 1965 tras ahogarse en la Presa de la Olla. Su identidad y las circunstancias exactas del fallecimiento no han sido reveladas públicamente.
Después de su muerte fue sepultado en el Panteón Municipal de Santa Paula, cementerio famoso por las condiciones del terreno que favorecieron la conservación natural de algunos cuerpos.
En 1971, durante un proceso de exhumación, fue descubierto que su cuerpo presentaba un estado de conservación que permitió integrarlo posteriormente a la colección del Museo de las Momias de Guanajuato.
A diferencia de otros cuerpos del recinto, asociados principalmente con fallecimientos ocurridos durante el siglo XIX, “El Ahogado” corresponde a una historia del siglo XX y conserva una característica relacionada con la causa de muerte: una tonalidad azulada en la piel, atribuida a los efectos de la falta de oxígeno provocada por la asfixia por inmersión.
Actualmente forma parte del espacio dedicado a las muertes trágicas, donde el museo reúne cuerpos cuya historia está relacionada con circunstancias particulares de fallecimiento.
Sin embargo, la falta de registros públicos impide conocer detalles personales del hombre, como su nombre, edad, lugar de origen u otros datos sobre su vida antes de aquel día en que perdió la vida en la presa.
Su historia quedó reducida a pocos datos, pero suficientes para conservar la memoria de un hecho ocurrido hace más de medio siglo: un ahogamiento en uno de los lugares más emblemáticos de Guanajuato capital que terminó vinculando a la Presa de la Olla con la colección de momias más famosa de México.

