
Pénjamo, Guanajuato.- Josefina Velázquez Rodríguez, comerciante y reconocida hierbera del municipio, señaló que tiene un conocimiento ancestral sobre plantas medicinales que ayudan a fortalecer los pulmones y estómago para elevar las defensas y prevenir enfermedades.
Desde su puesto, ubicado en la plaza principal, a un costado del templo de San Francisco de Asís, ofrece una amplia variedad de remedios naturales heredados de generación en generación; según la hierbera los saberes tradicionales vuelven a cobrar fuerza en los mercados y calles del municipio de Pénjamo.
Tradicionalmente la herbolaria se ha mantenido como una alternativa para aliviar los malestares propios de cada temporada. Con los cambios de temperatura, los padecimientos respiratorios como la gripa, la tos, la irritación de garganta y los malestares estomacales comienzan a hacerse presentes.
Entre las plantas más solicitadas destacan la manzanilla, el té de limón, el romero, el jengibre y el gordolobo, este último considerado uno de los más efectivos para aliviar la tos, la congestión y las afecciones pulmonares. “El gordolobo es de lo que más se lleva la gente, especialmente cuando hay mucho frío”, explicó la hierbera.
Uno de los preparados más conocidos es la tizana Avango, una mezcla que cobró gran relevancia durante la pandemia por COVID-19 y que hoy continúa utilizándose para prevenir enfermedades respiratorias. Este compuesto incluye gordolobo, magnolia, eucalipto, jengibre seco, canela, clavo y pulmonaria, ingredientes que ayudan a desinflamar las vías respiratorias y mejorar la respiración. Doña Josefina recomienda agregar media naranja en rodajas para fortalecer el sistema inmunológico y evitar recaídas. “Les levanta las defensas y no se enferman tan seguido”, afirmó, la experta en plantas.
La curandera tradicional señaló que cada preparación es realizada cuidadosamente, respetando cantidades y combinaciones específicas, como si se tratara de recetas médicas. “Yo misma hago las mezclas, cada compuesto lleva su medida”, comentó, subrayando que el conocimiento no es improvisado, sino fruto de años de aprendizaje.
Este saber proviene de su abuela materna, María García, quien fue partera y curandera tradicional. De ella aprendió a reconocer plantas, preparar pomadas y entender las propiedades de raíces, hojas y cortezas. Con el paso del tiempo, Doña Josefina complementó su experiencia con cursos de herbolaria en León, fortaleciendo así su conocimiento.
Además de las tizanas respiratorias, también ofrece plantas como la capitaneja, considerada por ella “la madre de todas las plantas”, utilizada para tratar fiebres, mejorar la circulación y apoyar el funcionamiento del hígado y los riñones, lo que resulta clave cuando el cuerpo se debilita por enfermedades.
En esta temporada, la herbolaria vuelve a colocarse como una opción accesible y tradicional para muchas familias, recordando que, en medio de los cambios de clima, la medicina natural sigue siendo un aliado para cuidar la salud respiratoria, siempre acompañada de prevención y atención oportuna.


