
Huanímaro, Guanajuato.- Huanímaro: su nombre viene del purépecha Cuaimaro, que se traduce como “lugar de trueque” o “donde se tuesta el maíz“. Huanímaro invita a recorrerlo sin prisa, entre portales del siglo XIX, paisajes de agave y tradiciones que siguen vivas.
El Cerrito de la Cruz, nuevo ícono
El principal atractivo en Huanímaro es el llamado Cerrito de la Cruz, que es un sitio de devoción con más de cien años de historia. Ahí el municipio lo transformó en parque público y mirador, con explanada, andadores, iluminación, dos miradores y una cruz monumental giratoria.
Desde lo alto del cerrito se ve toda la cabecera y los campos de agave que rodean al pueblo, señalando que cada 3 de mayo, el cerro recibe la tradicional fiesta de la Santa Cruz, una buena fecha para vivir el turismo religioso local.
Aventura en La Cueva
Para los amantes del aire libre están la Cueva de Santa Regina y el ecoparque La Cueva, que están rodeados de cerros y vegetación. El ecoparque tiene escalinatas, asadores e iluminación, y en los alrededores hay hospedaje rústico para quienes quieren pasar la noche.
Tierra de tequila
Pocos saben que Huanímaro está dentro de la Denominación de Origen del Tequila y el tequila con una tequilera forma parte de las rutas turísticas y permiten conocer de cerca el proceso de una de las bebidas más emblemáticas del país.
Cultura en el centro
En la plaza principal, junto al monumento a Benito Juárez, está la Iglesia de San Juan Bautista; casi al lado, la Casa de la Cultura Bicentenario donde se exhiben piezas prehispánicas encontradas en el municipio y obra de artistas regionales.
Sabías que… En la gastronomía local destacan las enchiladas con cecina, el pan de trigo y las nieves artesanales que los locales conocen como “las nieves del Popo“.

