Haciendas de un Irapuato antiguo

Cuisillo

Irapuato, Guanajuato

El Irapuato de ahora, se encuentra asentado sobre aquellas haciendas donde alguna vez en la historia fueron el lugar del desarrollo agrícola, y el prestigio social que tomaron los hacendados por ser los dueños.

Para el siglo XVII Irapuato era la plataforma de grandes estancias y pequeñas labores que solo satisfacían las necesidades básicas de autoconsumo de su población.

Las haciendas surgieron de aquellas tierras baldías o pueblos indígenas que los hacendados se adueñaron ilegalmente, aunque en el Bajío las haciendas fueron pequeñas. En Irapuato las estancias se fragmentaron no se extendieron y así dio paso a las haciendas.

En las que había una producción mayor de ganado, de ahí que por ejemplo el de Temascatío dividió en tres haciendas: San José, San Nicolás y San Juan Temascatío; y la estancia de Tomelópez se dividió en dos, las haciendas Tomelópez de los Aguilera y Tomelópez de Barreto.

La tenencia de la tierra en Irapuato estuvo dividida entre un gran número de propietarios y rancheros y hacendados notables. Solo algunas como las haciendas de La Virgen y La Caja fueron  administradas por la Cofradía de Nuestra Señora de la Misericordia y por la Archicofradía del Divinísimo Señor Sacramentado, respectivamente.

Entre los personajes más notables y que tuvieron mayor poder sobre las tierras en su momento, fueron el bachiller Domingo Bravo Laguna, quien a su vez heredó sus tierras al bachiller Ramón Barreto de Tábora, quien contó con las haciendas de La Caja, Cuchicuato, Jorge López y La Joya.

Ser dueño de una hacienda era de prestigio social, entre otros de los hacendados destacaron Juana de Arroyo, Ignacio Lanuza, Lorenzo Valenzuela Ferrer, Juan Francisco de Abellafuerte, Francisco de Herrera, Manuel Martínez de Lexarsa.

Cabe destacar que los cereales (maíz y trigo, y en menor medida cebada, garbanzo y frijol) que se producían en las haciendas de Irapuato en el siglo XVIII, así como de Celaya, León y Valle de Santiago suministraron no sólo la ciudad de Guanajuato, si no a la Ciudad de México.

Hacienda Las Ánimas

Estaba ubicada al oriente de la congregación de Irapuato y se cultivaba principalemente el maíz, trigo y frijol.7

Animas

Hacienda de Arandas

Perteneció desde el siglo XVI al Mariscal de Castilla, Señor de Siria y Borovia. Se cultivaba principalmente el trigo.

 Arandas

Hacienda La Caja

A mediados del siglo XVIII perteneció a Juan Villaseñor y Bravo. Hacia 1750 constaba de 56 caballerías de tierra, unas labradas y otras de pan llevar; las demás eriazas, de lomas, de monte y de tierra áspera en la que su dueño construyó una casa nueva y costosa de cal y canto, con capilla para decir misas, trojes y granero del mismo material; un jagüey con su noria; un pozo, una presa de cal y canto, algunos potreros de piedra y corrales.

la caja

Hacienda de La Calera

A finales del siglo XVIII, en el padrón militar de la congregación levantado en 1792 apareció la hacienda como propiedad “de los Rodríguez”.

de la calera

Hacienda El Carrizal

En 1563, El Carrizal fue concedido por el virrey Luis de Velasco a Martín de Aranda (vecino de Michoacán). Estaba ubicada junto el camino de Zacatecas, entre la estancia de Temascatío, que era de Miguel López de Legaspi y Hernán Sánchez Mancera, y de otra estancia que era de Juan Cuenes. Había fábricas de casa, galeras y una presa para sementera de trigo.

El Carrizal

Hacienda El Copal

En 1748 la hacienda contaba con 20 caballerías de tierra de labor, la mayor parte de ellas de pan llevar, y una minoría eriaza para la cría de ganados mayores y menores. Dentro de este terrena se construyó “La Casa de arriba”, “La Casa de abajo”. Había 44 mulas mansas aparejadas de laso y reata con costalería de baqueta; 15 mulas mansas de silla, 15 caballo manso, 160 ovejas, 118 bueyes mansos de arada, 15 mulas cerreras, 10 yeguas, 50 reses de señal arriba de todas edades, 21 gatos de hierro para arar, 21 pares de coyundas, 10 cuartas y 35 yugos.

El copal

Hacienda Cuchicuato

La hacienda tenía casas de vivienda, trojes y granero de cal y canto; corrales, dos norias de a caballo, potrero de piedras, 263 bueyes, otros tantos de caballada, mulada, recua, ganado vacuno y ovejuno, aperos, pertrechos, herramienta, carretas, ajuar de casa, entre otras cosas.

Cuchicuato

Hacienda El Cuisillo

En 1709 la hacienda del Cuisillo con sus anexos Cabaña Rasa y Cobujados, estuvo compuesta por 3 sitios de ganado mayor y 6 caballerías de tierra. Su dueño fue el capitán Juan de Anderis Iriarte, originario de la villa de Osttis en los reinos de Navarra. En ese año la hacienda produjo principalmente maíz y contó con una capilla en donde se veneraban al Santo Cristo y a San Francisco de Bustos.

Cuisillo

Hacienda La Garrida

Las tierras que formaron parte de la hacienda la Garrida fueron mercedadas por el virrey Francisco Enríquez el 1 de marzo de 1566, constó de un sitio de ganado mayor y dos caballerías de tierra. No se cuenta con el registro de la primera persona que poseyó el sitio.

La Garrida

Hacienda de Guadalupe

Esta se encontraba en la comunidad que actualmente se conoce como Guadalupe de Rivera, aún quedan restos de los espacios para la producción de lo que otrora fuera la hacienda de Guadalupe. Los primeros datos que se conocen datan de 1734 cuando el dueño era el clérigo Gabriel de Zavala y cuatro décadas después doña Gertrudis de Zavala.

Temascatio

Estancia de Irapuato

La estancia de Irapuato se otorgó mediante una merced real expedida por el virrey Luis de Velasco, la cual constó de un sitio de ganado mayor que fue entregado a Francisco Hernández el 30 de abril de 1556. Al poco tiempo de obtener sus tierras, Francisco Hernández decidió donar su propiedad.

Santa Barbara

Hacienda de Jorge López

Se sabe que en 1748 la hacienda constó de un sitio de ganado mayor, dividido en: 20 caballerías de tierra de cultivo de temporal y 22 menos un tercio restante de tierras eriazas e infructíferas.

Esta hacienda se dividió en dos ranchos: El rancho de San José que contaba con “una galera y dos naves, la mitad de otra galera de una nave, un granero, una sala, todo de cal y canto. La casa de vivienda con sala y dos cuartos, una cocina maltratada todo de adobe y ripiada” y el rancho de Jorge López que se componía de dos galeras, la mitad de cada una de adobe y la otra mitad de cal y canto.

Tomelopez

Hacienda de San Antonio El Rico

En 1757 esta hacienda tuvo por límites: la labor de Texas al poniente, la hacienda de la Calera al oriente, el rancho de San Pedro al norte y la labor de Santa Rosa al sur. Durante el tiempo de la guerra de Independencia esta hacienda careció de cultivos por falta de peones, quienes se alistaron en las filas insurgentes.

Hacienda de San Cristóbal

En 1740 esta hacienda lindaba al oriente con la de Cuchicuato, al poniente con las tierras del Mariscal de Castilla, al norte con el cerro de Cuchicuato y al sur con la hacienda de Guadalupe.

San Cristobal

Hacienda de San Diego

La hacienda lindaba por el oriente con tierras de los Hernández, por el poniente con la hacienda de George López, por el sur con el rancho de Otañez, y por el norte con la hacienda de las Arandas, perteneciente al Mariscal de Castilla.

Hacienda de San Gerónimo o Estancia de Muñoz

El 4 de marzo de 1558, virrey Luis de Velasco entregó por merced real a Gaspar Mendoza una estancia que midió un sitio de ganado mayor, en territorio que después formaría parte de la hacienda de San Gerónimo. Las tierras estaban junto al cerro de Panales y por la parte de arriba lindaba con la estancia de Francisco Hernández.

De Guadalupe

Hacienda de San Juan

La hacienda de San Juan se conformó con pequeños lotes de tierra que fueron mercedados a distintos propietarios entre los siglos XVI y XVII, los cuales, para el siglo XVIII fueron anexados en una misma propiedad de 6 caballerías y media de tierra.

Hacienda San Miguel

La hacienda de San Miguel se formó en parte de los terrenos de dos estancias de ganado mayor. Una de ellas fue la otorgada por merced real a Francisco de Miranda el 9 de mayo de 1591, cuando el virrey en turno fue Luis de Velasco. Esta estancia lindaba con tierras de Pedro de Zavala, Pedro de Busto y Domingo Hernández.

Hacienda de San Roque

Las tierras de lo que hoy es San Roque fueron mercedadas el 24 de septiembre de 1591 por el virrey Luis de Velasco a Juan Rodríguez. La merced constó de dos sitios de ganado mayor, en el que después se formó una hacienda de labor. El sitio se encontraba entre los cerros de los Panales y el Montuoso, y corriendo desde allí hasta otros dos cerrillos, delante de una Ciénega, donde en tiempo de aguas se solía hacer una lagunilla, lindaba con la estancia de San Jerónimo.

Hacienda de Santa Bárbara

En el padrón militar de 1792 se menciona como dueño de esta hacienda a los herederos de Tomás de Acevedo, y siete años después, María Dolores de Villaseñor vendió la hacienda al Bachiller Tomás Pérez Quintana y a Manuel Camacho. Finalmente, en 1801 la hacienda fue adquirida por Juana de Arroyo.

Hacienda de Serrano

En 1776 se menciona como dueño al bachiller Antonio Silva, quien a su vez en 1792 vendió la hacienda a Doña Ángela de Rivera, Marquesa de San Juan de Rayas.

En esa época la hacienda lindaba al oeste con la de Santa Bárbara y la de la Santa Cruz, al este con la Garrida, al norte con la de Arandas, y al sur con las tierras del Mariscal de Castilla. En 1795 la hacienda se fue propiedad de Manuel José de Arzac.

Hacienda de La Soledad

En el siglo XVI, las tierras que luego conformarían la hacienda de la Soledad, se conocían con el nombre de Viborillas. Sobre estas tierras y sobre el sitio de Yóstiro y otras junto al cerro de Panales, Juan Pérez Quintana, alcalde de Salamanca, tomó posesión el 6 de febrero de 1597.

Hacienda de San Antonio o Estancia Vieja

El 22 de febrero de 1553, el virrey Luis de Velasco otorgó merced de un sitio de ganado menor y dos caballerías de tierra a Pedro Muñoz Maese de la Roa, en lo que después sería la hacienda de San Antonio.

La Garrida

Hacienda de San José Temascatío

Las tierras de la hacienda de San José Temascatío formaron parte de una de las tres estancias otorgadas por el virrey Antonio de Mendoza a Hernán Sánchez de Mancera el 14 de agosto de 1548. El casco principal de la hacienda se componía de 19 caballerías de tierra.

La hacienda cultivaba maíz y trigo. El maíz se cultivaba en la parte de la hacienda que correspondía a la jurisdicción de Irapuato, y en la parte que pertenecía a la jurisdicción de Salamanca se cultivaba el trigo, pues allí se encontraba el molino de la hacienda.

Hacienda de San Juan Temascatío

La merced de un sitio de estancia para ganado mayor de lo que constituyó la mayor parte de la hacienda de San Juan Temascatío, fue otorgada por el Virrey Martín Enríquez el 1 de marzo de 1576 a Rodrigo de Acosta, vecino de la villa de León.

Hacienda de San Nicolás Temascatío

La hacienda de San Nicolás Temascatío surgió de las tierras de dos estancias: una fracción de ella correspondió al sitio de ganado menor que fue mercedado por el virrey Luis de Velasco a Pedro Muñoz Maese de la Roa, y la otra fracción de la hacienda correspondió a las tierras del sitio de ganado mayor, mercedado por el Virrey y marqués de Falces a Tomás Domínguez, quien vendió el sitio a Bartolomé Sánchez Torrado, y éste a su vez la heredó antes de 1636 a Juan García Torrado, vecino de Salamanca.

Hacienda de San Antonio Tomelópez de Los Aguilera

La comunidad de Tomelópez lleva el nombre del primer estanciero que se asentó en sus tierras. El 12 de mayo de 1590, Luis de Velasco otorgó una merced real de un sitio de ganado mayor y cuatro caballerías de tierra a un hombre llamado Thome López.

Hacienda de San Antonio Tomelópez de Barreto (Tomelopitos)

El 20 de febrero de 1707, Francisco de Aguilera y su hijo Mathias de Aguilera vendieron al Capitán Antonio Sánchez Salgado y a su mujer Juana de Busto y Moya, la labor de temporal llamada Tomelópez, la cual medía12 caballerías de tierra: 3 caballerías de tierra labrada y 9 caballerías de tierra montuosa.

Hacienda de La Virgen o El Corral

(Propiedad de la Cofradía de Nuestra Señora de la Misericordia)

En el siglo XVIII, la hacienda estuvo embargada y tuvo problemas para sembrar porque no tenía bueyes. Estuvo en manos de varios arrendatarios que dieron sus rentas a la Cofradía de Nuestra Señora de la Misericordia, propietaria legal de la hacienda. La hacienda producía maíz principalmente, tenía ganado vacuno y ovejuno.

Hacienda de Yóstiro

En 1597, Juan Pérez Quintana, tomó posesión del sitio de Yóstiro, junto con otros ubicados cerca del cerro de Panales. El 10 de febrero de 1623, vendió dos sitios y medio de ganado mayor en Yóstiro a Jorge Maldonado, uno de ellos fue entregado en dote a Catalina de Guzmán Maldonado el 18 de noviembre de 1648, cuando se casó con Francisco Martínez Gallardo. Ellos a su vez lo vendieron a Joseph Tomás de Alcocer Dávalos y Bocanegra, vecino de Pénjamo, quien mantuvo la propiedad hasta el 20 de enero de 1695, cuando lo vendió, junto con el sitio de Viborillas, a Juan de Trujillo.

San Juan

Información tomada de: HACIENDAS VIRREINALES DE IRAPUATO: UNA APROXIMACIÓN A SU HISTORIA ECONÓMICA E INFRAESTRUCTURA FÍSICA. SIGLOS XVI – XVIII. Luz Antonia Miranda Félix. Juan Leonardo Hernández Lozoya.

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