
Texto y fotos: Juan José López Luna. León, Guanajuato.- Con casi un lleno, ambiente patriótico y festivo se dio la tradicional corrida de toros en la plaza “La Luz”. En el marco del 216 aniversario de la gesta de independencia de México y del 65 del coso leonés, estando en el cartel los diestros Román Collado español, Diego San Román e Issac Fonseca.
Los toreros lidiaron en disparejo encierro de San Constantino al que le cortaron 4 orejas pudiendo ser hasta 8 de no fallar los toreros con la espada. Después del paseíllo se realizaron los honores a la bandera y breve reseña por el 216 aniversario de la independencia de México asi como los 65 años de inaugurada la plaza “La Luz”.
ROMÁN COLLADO HIZO LO MÁS TORERO DE LA TARDE
El triunfador fue el español Román Collado que obtuvo 2 orejas y fue paseado a hombros, luego de cortar 1 oreja en cada toro. A su primero lo recibió con una larga de rodillas que calentó los tendidos, luego toreó a la verónica con clasicismo y fue ovacionado, con la muleta volvió a ponerse de rodillas y sin pensarlo mucho ligó una tanda de derechazos que provocó fuertes olés y el entusiasmo en la gente, pese a que el toro tenía genio y sentido además de embestir con la cabeza alta.
Román fue dominándolo a base de firmeza y valor pues apenas pasaba en el muletazo y ya lo estaba buscando, fue una faena intensa por derechazos y naturales con adornos y desplantes que mantuvo el interés del público todo el tiempo, por lo que al tirarse a matar el diestro y dejar una buena estocada pidieron la oreja para premiarlo.
A su segundo el español lo recibió con verónicas de rodillas y de pie muy toreras, después de brindar a todos los presentes se dio a torear por ambos lados con su sello personal y mostrando de nuevo su poder con el toro que también traía guasa y al final de la faena a punto estuvo de herirlo gravemente cuando lo derribó y en el suelo rozarle las piernas con los pitones peligrosamente, luego de volver a dejar buena estocada le dieron otra oreja y con ello la salida a hombros.
DIEGO SANROMÁN PECA DE VALIENTE Y PODEROSO
El diestro queretano Diego Sanromán es un torero muy completo que puede llegar alto, pero en tardes como ésta peca de valiente y poderoso, pues no a todos los toros se les puede torear ahogándolos y metiendo las piernas entre los pitones temerariamente, como sucedió con su segundo.
Al que primero sometió con la muleta a base de firmeza, pero al que podía llevar enganchado en derechazos ligados, sin embargo en cada pase le quitaba la pañosa para ponerle los muslos casi en el hocico y arrancar otro pase, pero sin mucho calado en el tendido.
Antes con el capote dejó verónicas y gaoneras, combinadas con chicuelinas y tafalleras y un comienzo de muleta con cambiados por la espalda de rodillas, desplantes y remates, Mató de casi media y descabello, siendo premiado con 1 oreja.
En su primero Diego salió con la firme idea de triunfar sin importarle que el toro tenía sentido por el lado izquierdo y estuvo a punto de llevárselo en la primera verónica, aun así le pegó 5 más y una media ya en los medios, con la muleta comenzó por alto hasta los medios, luego ahí fue bordando una buena faena por derechazos y naturales con remates y adornos que la gente le jaleó fuerte, luego vinieron sus alardes de aguante y valor cuando el toro se paró, lo que hizo que la emoción creciera por lo que luego de fallar con la espada, lo sacaron al tercio para ovacionarlo.
FONSECA TUVO EL TRIUNFO Y FALLÓ CON LA ESPADA
El torero moreliano Issac Fonseca tuvo el triunfo en su primero de la tarde pero falló con la espada y todo quedó en palmas. Antes lo recibió con 2 largas de rodillas, verónicas de pie rematadas con otra larga de rodillas y una media desmayada.
Con la muleta vino lo grande comenzando de rodillas y sin más nada 2 tandas de derechazos ahí mismo y hasta un desdén con la zurda que emocionó a todos los presentes, luego ya de pie siguió bordando el toreo Fonseca por la derecha y la izquierda, con cambiados por la espalda, remates y adornos, después volvió a hincarse para ligar un trincherazo con derechazos y remate, estando a punto de sufrir un percance al ser derribado, con la gente entusiasmada se tiró a matar pero pinchó 2 veces antes de meter la espada y todo quedó en ovación.
Con su segundo vino la bronca dado que el burel parecía un novillote muy abanto y la gente exigió que lo cambiaran, saliendo al ruedo uno de Julio Delgado con síntomas de corraleado y sin prácticamente nada dentro, Fonseca hizo de todo para tratar de sacarle muletazos, pero todo fueron trapazos por aquí y por allá, desplantes, adornos, todo arriesgándose porque tenía peligro, al final después de un estoconazo le dieron la oreja al torero como premio.

