“El Pit”, el frutero más feliz de Pénjamo

Acompañado de su esposa, desde hace 23 años, el frutero ofrece sus servicios en el jardín principal de Pénjamo

Pénjamo, Guanajuato. Pedro Zaragoza, “El Pit”, se denomina como “el frutero más feliz de Pénjamo”, debido a que, desde hace 23 años, vende fruta en el jardín principal del municipio de Pénjamo acompañado de su esposa María Vargas y dicho oficio le ha dado la oportunidad de ser feliz.

“Hasta la fecha soy el frutero más feliz de Pénjamo, me la he pasado bien, me doy mis gustitos cuando puedo y se antoja, a la hora que me da la gana llego y a la hora que quiero me voy, pude hacer mi casita y pues trabajo a gusto”, dijo.

Pedro comenzó con dicho negocio en uno de los momentos más difíciles de su vida tras la invitación de un amigo a involucrarse en este ramo del comercio y el trabajo y el esfuerzo con el que se empeñó día a día, le dieron frutos.

“Mi niñez fue difícil, éramos una familia muy grande y no alcanzaba para gustos, y pues yo quería vivir mejor, me salí de la escuela y me fui a la aventura y cuando regresé a Pénjamo no me encontraba, hice la lucha de muchas formas, andaba en las ferias, luego andaba de obrero, vendí hasta nopalitos, pero andaba siempre bien ahorcado y quería algo mejor y pues uno le batallaba, y luego llegó mi primer hijo y era comprar leche especial, porque mi hijo es sietemesino y andaba pues bien desesperado y un amigo me dijo que porque no le intentaba vendiendo las frutas  y pues yo pensaba que no servía, pero me dijeron -si ya le calaste en otras cosas pues en este también- , y así empecé, al inicio pues era difícil porque no tenía un permiso y los de comercio me andaban marcando el paso y hasta que logré meterme bien con mi permiso y fue del modo”, comentó.

El vender frutas, llena de satisfacción al comerciante, pues aparte de vender algo saludable, es su propio jefe.

“Es algo bueno, vendemos una cosa saludable, antojosa, hacemos la lucha de siempre tener de lo mejor y esto nos ayuda a vivir pasándola, soy de esas personas que no me gusta que me tengan siempre al margen, detrás de uno y soy mi propio patrón, pero gente que llega a mi puesto, gente que vuelve”, expresó.

Algunos clientes han dejado al “Pit” muy marcado con sus comentarios, y eso le ha ayudado a seguir adelante.

“Tengo muchos clientes que me han buscado por el hecho que me dicen que tengo el puesto muy limpio, otra gente me dicen – es que ya he probado frutas y no hay como la tuya-  y pues uno hasta hace que se levante el cuello, esas son frases que me han dejado marcado y me dan animo de seguir adelante”, señaló.

Tras 23 años de estar en el negocio de las frutas el “Pit” tuvo que cerrar su negocio con la llegada de la pandemia, pero poco a poco ha vuelto a reincorporase.

“Lo más difícil que he vivido es la pandemia, la vimos difícil porque no nos dejaban trabajar, pero siempre pensé en salir adelante con esta pandemia, con la idea de que pronto iba a pasar y pensé en cambiar de rutina y pues la esperanza se tenía de mejorar y afortunadamente aquí seguimos”, aseguró.

Finalmente, “El Pit” mandó un mensaje a los penjamenses.

“A mi gente de Pénjamo decirles que le echen más ganas, si tienen un negocito hay que zapatearle más al negocio y esperar a que esto se mejore”

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