Después de 28 años en Estados Unidos, Miguel pudo regresar a Guanajuato

El migrante había perdido sus papeles y tras 28 años de estar lejos de su tierra pudo visitarla de nuevo

Pénjamo, Guanajuato.- Después de 28 años en el extranjero, Miguel Aguilar pudo visitar el municipio de Abasolo de donde es originario, aunque aprovechó para conocer Pénjamo, municipio vecino de su “tierra natal”.

“Yo soy de Abasolo, de Rancho Nuevo de la Cruz, y conozco más o menos Irapuato que es a dónde íbamos a hacer el mandado, Pénjamo yo no lo conocía, hasta hoy porque pues uno iba más a Irapuato. Ahorita pues vine a visitar a mis tíos y primos que son lo que más tengo aquí”, dijo Miguel Aguilar.

Desde el embriagarse, hasta el poder comer un elote fresco, son algunas de las cosas que Miguel más extrañaba de su Abasolo, además de convivir con amigos y amigas.

“Sinceramente, lo primero que hice fue ponerme una “peda”, aquí es muy diferente el emborracharse, tan solo el hecho de que aquí la policía no te dice nada y eso era algo que se extrañaba, además de otras cosas sencillas, los cacahuates frescos, los garbanzos, elotes y el poder platicar con las muchachas”, externó Miguel.

La diferencia de salarios, es el principal factor que Miguel puede observar, por lo que tuvo que regresar de nuevo a Estados Unidos y generar más dinero, aunque piensa regresar muy pronto.

“Me regreso en esta semana, tengo que ir a hacer más dólares, aquí todo está barato así, yo trabajo en un aserradero de madera y pienso regresar en octubre. La principal diferencia es que allá trabajas un día y tienes para darte los lujos que quieras y acá trabajas una semana y muy apenas te alcanza para una caguama, acá trabajando en el quelite ganas $200 pesos al día, esos son $10 dólares, eso lo ganas allá en media hora”, comentó Miguel.

Fue en el año de 1985 cuando Miguel decidió cruzar la frontera, en la búsqueda de una mejor vida y aunque fue deportado en varias ocasiones, lo intentó de nuevo, logrando recuperar sus papeles hace poco, siendo esto lo más difícil que ha tenido que experimentar fuer a de México.

“Lo más difícil son problemas con la ley, me acuerdo cuando me deportaron en el 2000, pero luego luego, me volví a pasar, me echaron para Matamoros un miércoles y ya el sábado estaba allá de vuelta, y hasta hace poco pude recuperar mis papeles, por eso pude venir de nuevo”, finalizó Miguel Aguilar.

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